10 mayo 2007

Misterios sin resolver

Hay 3 grandes misterios en forma de escritos que no se han podido resolver todavía: El manuscrito Voynich, el Codex Seraphinianus y el Codex Rohonc.

La estrella de todos ellos es El manuscrito Voynich. Un texto aparentemente medieval que parece una especie de tratado de la época. Aparecen plantas extrañas y dibujos a los que todavía no se les ha podido encontrar sentido. Alrededor de ello un texto indescifrable. El manuscrito se dio a principios del XX cuando Wilfrid Voynich, un librero especializado en textos antiguos lo sacó a la luz.

El texto, a simple vista, parece escrito en un idioma real puesto que tiene la estructura clásica con letras repetidas, palabras similares, párrafos... pero nadie ha sido capaz de descubrir que es lo que pone en ninguna de las líneas de pergamino escritas. Algunos expertos (que no han podido descifrarlo) sostienen que es una broma bien elaborada que nada tiene que ver con un texto medieval. Recientemente ha aparecido en flickr el manuscrito escaneado a gran resolución para que todos podamos disfrutar(?) de este inquietante libro indescifrable.

En los 70 del siglo pasado un ingeniero y arquitecto italiano escribió un libro que tampoco nadie ha sido capaz de desenmarañar. Luigi Serafini decidió explicar en una "enciclopedia ilustrada" llamada Codex Seraphinianus un mundo imaginario. Para ello realizó decenas de ilustraciones de seres y objetos surgidos de su mente con lo que parece una descripción de ellos. También podemos encontrarlo en flickr totalmente escaneado.

El último de estos tres textos indescifrables es el Codex de Rohonc, llamado así porque procede de la región húngara del mismo nombre. Apareció a mediados del siglo XIX cuando un conde húngaro lo donó junto a toda su biblioteca particular a la Academia de Ciencias de Hungría. Han habido varios intentos de descifrarlo, y aunque varias personas han dado su versión, ninguna parece ser la definitiva.

1 comentario:

Toni Rajo dijo...

Tú blog cada días es más interesante, robert.
No sabía nada de estos manuscritos y la verdad es que la historia es inquietante.
Si en verdad ese libro trata de una broma, vaya tela de broma, debía estar el tío aburridísimo.

Un saludo!