20 marzo 2014
Encuentros
10 agosto 2012
El cuentacuentos
09 agosto 2012
Sol de julio
Nota: Esto me salió al escuchar en "Tokio ya no nos quiere" de Lori Meyers el tercer verso
20 agosto 2011
No estás
y en sueños lucho por impedirlo
pero cuando me despierto
nunca estás
11 noviembre 2010
El tiempo
17 junio 2010
31 marzo 2010
Adiós en 99 palabras
03 marzo 2010
Ancha es Castilla
12 febrero 2010
Remolacha y el remero
Remolacha, cuyo pelo extrañamente morado había dado lugar a su mote, miraba el mar desde la orilla, veía sufrir al marinero, pero no hacía nada por evitarlo. El marinero, que ya se había percatado de la presencia de aquella chica, la miraba de vez en cuando en busca de auxilio pero no se atrevía a alzar la voz, debía ser él quien solucionara aquel embrollo sin necesidad de partir por la mitad aquel trozo de madera que le servía de propulsión a su barca.
Y así fue como la pereza y el orgullo se conocieron. Y así fue como la inocencia y la sabiduría se conocieron. Y así fue como la tierra y el mar se conocieron.
Y así es como Remolacha y el remero rememoran aquel momento.
15 enero 2010
Por el Rey y por España
15 diciembre 2009
Mi cama
sin ti es menos cama,
sin tu cara
apoyada
en la almohada,
mi cama
se queda en nada.
Sin tu espalda
entre mis brazos atrapada,
sin tu olor esperándome en las sábanas,
mi cama
sin ti no es nada.
Sin ti no hay nada.
15 octubre 2009
07 mayo 2009
Tu cara
y me lleven
pero que siempre me dejen
al lado de tu cara
que no hay lagos más profundos
que tus ojos
que no hay lluvia en el mundo
más bonita que tu llorar de alegría
que el Sol no brilla
nunca más que tu sonrisa
Quiéreme
dame más besos
Quiéreme
como nunca lo has hecho
Quiéreme
porque yo lo hago
como si no hubiera más momentos
porque yo te amo
como si no quedara tiempo.
01 diciembre 2008
Soy
que soy más de gafas
que de lentillas
de barba
que de perilla
de pulseras
que de anillos
de cerveza
más que de vino
de Indurain
que de Perico
de Eto'o
que de Ronaldinho
más de sillón
que de sofá
antes que un baile
prefiero cantar
de Jaén
más que de Graná
de reír
más que de llorar
más que de vivir
soy de soñar.
07 noviembre 2008
Eres luz
eres fuego, eres tormenta,
eres verso, eres poema.
Eres luz, eres alegría,
eres color, eres vida,
eres verso, eres poesía.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
26 marzo 2008
Sueños (II)
19 marzo 2008
Sueños (I)
21 noviembre 2007
Aeván
Aeván despertó de repente, abrió los ojos y se vio en un lugar que no conocía. Aeván no conseguía recordar cuándo y cómo había llegado hasta allí. Antes de despertarse, nada. No era capaz de valorar su edad, no podía saber si tenía 15 años, 60 o 500, no tenía un punto de referencia desde el que empezar a contar.
Aeván miró a su alrededor y, sin embargo, lo reconoció todo, sabía qué era un árbol, qué un pájaro…Aeván sabía distinguir cualquier cosa, parecía saberlo todo sobre ese mundo que le rodeaba. Sabía que del alcornoque se podía hacer corcho, que chocando entre sí dos piedras concretas podía hacer fuego. Todo le era familiar, sin embargo no podía ubicarse.
Empezó a andar, decidió explorar el mundo que le rodeaba. Pronto descubrió que no estaba adaptado al entorno, los pies le dolían pues se clavaba cualquier mínima irregularidad en el terreno, el viento le hacía sentir frío y estar incómodo consigo mismo y cojeaba pues tenía una pierna más larga que otra. Al cabo de un tiempo que no supo medir le entró hambre, sabía qué podía y qué no podía comer así que recolectó los frutos que encontró comestibles y desechó los que podían causarle algún mal. Esto también resultó ser una tarea molesta y difícil pues sus brazos eran demasiado cortos y sus dedos no eran demasiado manejables, necesitaba mucha energía para conseguir arrancar el fruto más pequeño.
Aeván, cuando ya la respiración se le hizo tan pesada que no pudo seguir andando, decidió sentarse a descansar. Debajo de un árbol pudo resguardarse de un Sol que al despertar le había parecido insuficiente y que ahora le asfixiaba. Pronto cayó dormido. Y ya no despertó.
Tuvo un último sueño. Una fuerte voz en su cerebro le hacía despertar y le llamaba, cuando se levantaba de los pies del árbol sobre el que se había echado éste abría una enorme boca para hablar. Pero sólo le decía:
-Lo siento Aeván. He vuelto a fallar, no serás el definitivo.
Fue entonces cuando Dios acabó con la corta vida de Aeván, su enésimo proyecto, para proseguir en busca del ser definitivo, aquél que poblaría y reinaría el Mundo que acababa de crear.
28 agosto 2007
Como el Sol cuando amanece
Él siempre pensó que sería joven, que sería libre, que podría ir donde quisiera, que no tendría ataduras.
Él de repente se vio viejo de 30 años, ya no se sentía libre, ya no tenía ganas de ir a ningún sitio, sintió que quería atarse.
Y entonces llego ella, un espíritu libre, que podía ir donde se le antojaba, que no tenía ataduras, un espíritu joven.
Y se enamoró y la persiguió hasta que ella se enamoró de él.
Y juntos se convirtieron en unos viejos de 30 años, que no querían ser libres, que no tenían ganas de ir a ningún lado, que querían ataduras.
Y ahí fue cuando se separaron, nostálgicos de un tiempo pasado que siempre fue mejor.