23 julio 2020

Grandes discos: Harumaki - El Puchero del Hortelano

Como sabrás en 2009 me fui a vivir durante unos meses a Granada. Volví encantadísimo de la ciudad. Y me traje también, entre muchas otras cosas, un disco: Harumaki, y un grupo: El Puchero del Hortelano. Al poco sacaron un disco en directo y los estuve escuchando y (re)descubriendo prácticamente un año entero.

Este disco, Harumaki, es su cuarto álbum así que estaban ya asentadísimos en cuanto a estilo musical y calidad. Después me enteré que justo habían cambiado de guitarrista, que era, junto al cantante, uno de los elementos/influencias principales en el sonido y las composiciones de la banda. De hecho, en los siguientes discos se nota mucho más la influencia de los sonidos que trajo Patricia Ramos al grupo. En todo caso, en Harumaki hay, como en toda la discografía de El Puchero del Hortelano, canciones muy variadas, viniendo desde el flamenco se lanzan a canciones más melódicas, más rockeras, más de cualquier cosa. Se atreven con sevillanas y alegrías pero siempre dándoles un toque personal que personalmente me fascinó.

En Harumaki hay algunas de sus canciones más famosas: Sábado, Tú eres eso, Alegrías a contramano, Asuntos serios, Lo que pasa es que me cuelgo... en fin, un discazo que creo que supuso el cénit de su carrera. Personalmente me parece el más completo de todos sus discos (seguido de cerca por su disco inmediatamente anterior, Candela). Después del directo que sacaron a continuación, sus últimos discos de estudio El tiempo de Manuel y 2013 me parecen más flojos. No sé, siguieron evolucionando y no me gustó su evolución. 

Después de 2013 se disolvió la banda pero estoy muy contento de haberlos podido ver en directo dos veces en Barcelona.


16 julio 2020

Grandes discos: Electroviral - Supersubmarina

Hubo un momento en mi vida en que empecé a escuchar música indie. Mi tradición es el rock español (Extremoduro, Platero y tú, Marea...) así que le indie siempre me había parecido un poco "flojo", que le faltaba caña y no le había dado demasiadas oportunidades. Por avatares de la vida, en ese momento empecé a ir con gente que le gustaba más el rollo indie así pues empecé a escucharlo más y con un poco más de cariño. Aún así, en general, me seguía pareciendo bastante flojo excepto un grupo: Lori Meyers. A los que vi en unas fiestas de Badalona y me sorprendieron muy gratamente. A partir de ahí los escuché bastante y he de decir que me gustan. Pero no vengo a hablar de los granadinos. Vengo a hablar de los jiennenses Supersubmarina

A ellos no recuerdo muy bien como llegué, creo que para el festival Arenal Sound al que fui hará 6-7 años. Me cree una lista de Spotify de los grupos que actuaban para así que al menos me sonaran las canciones que iba a escuchar. En ese festival descubrí algún grupo más como Kakkmaddafakka que me encantó en directo pero antes de llegar allí ya tenía en la cabeza varias canciones de Supersubmarina.

Y es que, a pesar de que no son los más rockeros de todos, son bastante indies, me parece que son de una calidad muy alta y en su disco debut lo petaron absolutamente. No tengo mucho más que decir más allá de que si alguien lee esto y no los conoce que le ponga remedio empezando por su primer disco. Eléctrico, LN Granada, Eres, XXI... solo temazos en ese disco. No hay ninguna canción mala, de verdad. Un disco redondísimo.

De hecho, en general, supieron mantener el nivel en sus dos siguientes discos Santacruz y Viento de cara, también espectaculares, pero el impacto de este primer disco fue, al menos para mí, insuperable. No solo recomiendo Electroviral, recomiendo toda la discografía. Por desgracia de solo tres discos después de que un accidente de coche dejara al cantante y alma del grupo en situación crítica hace ya unos años. Parece que, afortunadamente, va recuperándose pero todavía queda muy lejos, si no imposible, la vuelta al estudio y a los escenarios de Supersubmarina. GRUPAZO.


08 julio 2020

Grandes discos: De Bichos y Flores - La Vela Puerca

Me he dado cuenta de que en esta serie sobre música que estoy haciendo siempre acabo hablando de dos discos pero no será este el caso porque de La Vela Puerca solo he escuchado un disco, este que nos ocupa.

La verdad es que no sé por qué no he escuchado más, porque es un disco que me gusta muchísimo (si no no lo pondría por aquí, claro) pero la cuestión es que en él me quedé así que de él hablaré. 

Esta banda de rock uruguaya editó en 2001 el disco y yo llegué a él a través de una canción en que colaboran con el cantante de Reincidentes, El Huracán, bastantes años más tarde. La canción es absolutamente genial. Me encanta. A partir de ahí escuché el disco y me fascinó. Rock "hispano" de principio a fin que puedo escuchar una y otra vez sin cesar. Hay canciones más cerca del ska en algunos momentos (la sección de vientos contribuye a esa sensación) como El Profeta, el folk norteamericano (Potosí) y hasta alguna que es prácticamente una marcha militar (Por la Ciudad)

Luego descubrí que habían venido varias veces a Barcelona y que la colonia argentina y uruguaya petaba los conciertos, incluso en los que iban de teloneros en que, una vez acabada La Vela Puerca, abandonaban el recinto en masa. Si el resto de discos son como este De Bichos y Flores, merecía la pena. Seguro.


01 julio 2020

Grandes discos: Brothers - The Black Keys

El 6 de diciembre de 2011 The Black Keys lanzó al mercado su séptimo disco: El Camino (dato patrocinado por la Wikipedia). Así, en castellano. No sé cómo me enteré de su existencia pero me resultó curiosa su portada, con un coche y el nombre en el idioma de Cervantes. Lo escuché por curiosidad y el primer tema del disco, que también fue su primer single, era Lonely Boy. Me estalló la cabeza. ¡Vaya temazo! Buscando sobre el tema en particular descubrí el videoclip. Absolutamente genial. En fin, un descubrimiento sensacional, aún así el disco no me acabó de convencer pero...

Pero claro, yo he venido aquí a hablar de otro disco: Brothers. Este disco es inmediatamente anterior a El Camino y fue lanzado en 2010. Y ese disco sí que es casi perfecto. La música de The Black Keys tiene un sonido muy particular y es fácilmente reconocible y, como comprobé en el disco Expectativas de Bunbury, imitable. Desde su primera canción, Everlasting night, una de las mejores canciones del álbum, si no la mejor, hasta la última, These days (una canción con cierto aire Beatle) te transporta a su música, a su batería, a su guitarreo inconfundible y te mantiene en un estado de disfrute permanente durante sus 15 canciones.