2:00. 15 de Abril. Campamento fiti. Entre las tiendas no hay mucha luz así que decidimos ponernos entre las tiendas y el
camino donde la luz de los focos nos ilumina un poco más directamente y no molestamos a los que han decidido retirarse. Y allí que nos sentamos a charlar mientras hacemos tiempo para ir a ver a Los Chichos. Aunque yo cada vez tengo menos ganas de ir y más de quedarme allí con la gente.En la esterilla en que estoy yo estamos David, María y yo. Hoy he cogido un poco más de confianza con ella así que ya estamos en sintonía y estamos muy cómodos el uno con el otro. A mi lado, sentado ya en el camino está Bottor que está más parlanchín de lo habitual. Estamos por allí casi todos. Mikel se ha ido a dormir. Laura creo que también está durmiendo. La verdad es que uno ya no sabe quien está en conciertos, quien durmiendo. La cuestión es que nos hemos juntado unos cuantos y estamos charlando animadamente.
3:45. 15 de Abril. Campamento fiti. Ayla insiste en ir a ver a Los Chichos, nadie tiene ganas.
El concierto que no nos podíamos perder, el concierto que cierra el festival, a las 4 de la mañana del tercer día (parece el quinto o el sexto) no nos apetece ir a verlo a nadie más que a Ayla. Al final convence a Rocío y se van las dos a ver el concierto.El resto seguimos allí. Juan hace ademán de irse a dormir y entonces empiezan las risas. Empezamos a reír sin parar, por todo, por nada, por cualquier cosa. Reímos y reímos. Una chorrada nos lleva a una más grande para que riamos más. En medio de las risas, con Rocío y Ayla, aparece Diego para hacernos una visita. No sé que impresión se ha llevado pero desde luego no ha sido el momento más cuerdo del festival.
El mejor momento del festival, sin duda. Estaba entre amigos, había conocido a María y esa noche realmente estaba disfrutando de ella. Estaba allí con Isa, todo es mejor si además está ella allí. Estaba Bottor, más parlanchín que nunca, estaba Juanan, el solo en sí mimo es risa. Y estábamos todos (no sigo nombrando que me olvido de alguno y no quiero).Por momentos como ese, que más que momento fue un par de horas o tres, ha merecido la pena viajar 12 horas hasta Cáceres. Y a mí que al principio, cuando se empezó a hablar de ir, me daba palo...
6:00. 15 de Abril. Campamento fiti. Por fin se calman las risas, el cansancio nos vence. La prudencia nos manda ir a dormir, mañana otras 12 horas de viaje. Y estas son las de vuelta. Nos vamos a dormir más felices que unos regalices. Y eso, como dice el anuncio de MasterCard, no tiene precio.
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