He estado pensando un buen rato... de hecho, supongo que he estado pensando durante años y he llegado a una conclusión: La izquierda política es una utopía.
Me explico, ¿qué es la izquierda? yo tengo unos valores éticos y morales que considero de izquierdas. Me considero a mí mismo "izquierdista". ¿Tiene esto algún sentido? ¿Alguna vez veré mis ideales hechos realidad? Creo que no, es imposible. Y es imposible primero porque la sociedad no lo permitiría, el que no tiene nada cree que es de izquierdas porque no tiene nada que compartir pero conforme se van teniendo cosas, conforme vivimos mejor nos damos cuenta de que somos conservadores, de que se hace más difícil compartir lo que tienes, incluso compartir lo que te sobra. En realidad somos de derechas.
En el mundo occidental las izquierdas no pueden llegar nunca a ocupar el poder, y quien las oprime y las impide desarrollarse somos nosotros mismos, nuestras empresas, nuestros bancos, nuestros intereses particulares. En la primera mitad del S.XX se consolidaron varios países que decían representar los ideales de la izquierda comunista. Estos gobiernos, recordemos, de izquierdas, demostraron y demuestran que son incapaces de seguir un mínimo la línea que dicen representar pues son dictaduras en que se violan los más elementales derechos humanos día tras día desde el primer momento. Cosa que, al menos a mí, me parece muy poco de izquierdas.
Después de la Segunda Guerra Mundial tuvo un gran impulso el modelo keynesiano de economía, Europa estaba destrozada y Estados Unidos venía de una gran crisis como la del 29. Los gobiernos, en especial el americano, se dedicaron a impulsar el trabajo y la economía con grandes inversiones públicas. Inversiones que había que hacer para reconstruir el viejo continente y que permitieron un crecimiento continuado de la economía europea. Poco a poco, la sociedad va conquistando derechos y construyendo el tan cacareado “Estado del Bienestar”. Sesenta años de vivir cada vez un poco mejor que el año anterior. Y llegó la crisis.
Europa está reconstruida, el poder lo tienen los neoliberales, los grandes bancos y las grandes fortunas. Los gobiernos, supuestamente de izquierdas, y de derechas están sometidos a los intereses particulares de las grandes economías de cada país. Los poderosos ya no son Francia o Alemania, son BNP y Deutsche Bank. Y estos, como empresas privadas que son, miran por sus intereses e intentan por todos los medios que estos se cumplan. Y los gobiernos han decidido que los intereses de sus países son los de las grandes empresas. Creo y espero, que por las presiones y favores de éstas a aquellos durante los últimos años.
Pero nosotros nos lo creímos, creímos que podríamos vivir cada año un poquito mejor sin importar a qué precio. Nos convencieron subiéndonos la calidad de vida “aparente” (el piso, el coche, las vacaciones en el Caribe...) a costa de mantenernos igual o emperorarnos la calidad de vida “real” (la compra, la hipoteca a 70 años, la sanidad, la educación...) Y nos convertimos en gente de derechas convencidos de que lo estábamos haciendo bien. Teníamos nuestro plan de pensiones, nuestro seguro privado y nuestros 2 o 3 pisos y/o coches. Que compartan los pobres, a mí que no me toquen lo mío. Y llegó la crisis.
Y de repente todo se fue a la mierda. Volvíamos a ser pobres, todo había sido un espejismo, todos queríamos ser de izquierdas otra vez. De repente nos damos cuenta de que los niños estudian en barracones, de que cada vez hay menos médicos y profesores, de que el “Estado del Bienestar” se va a tomar por culo. Pero nos resistimos a la izquierda. Nuestra vocecita interior nos dice que no podemos perder todo lo que teníamos, que debe haber alguna manera de mantenerlo todo sin tocar demasiado. Total, yo ya tengo mi seguro, que me cierren el CAP me da igual, mientras pueda seguir pagando mi seguro...
Y nos dicen: ¿qué queréis? ¿Subimos los impuestos o nos cargamos a los funcionarios? Y todos respondemos: virgencita, virgencita que me quede como estoy, que el funcionario se las apañe como pueda... si total, son unos vagos, no hacen nada, y lo poco que hacen lo hacen mal. Y nos quedamos tan contentos. Somos de derechas.
Y entonces es cuando pienso: si yo tuviera algo que decir, ¿qué haría?, si fuera presidente del Gobierno, ¿sería de izquierdas? Y miro a mi alrededor. El pueblo es de derechas, no soportaría que le subiera los impuestos. La gente es nacionalista, no soportaría una reorganización de todo, evitar duplicidades de puestos, no soportaría que les dijeran que no, que ahora no tocan 17 sistemas sanitarios o educativos, que uno es suficiente, el mismo para todos, igualdad de oportunidades. La gente no soportaría que le dijeran: es que mire, su hijo es un inútil y no puede acabar la ESO, no tiene el nivel, tiene que repetir curso las veces que haga falta, y si sale del cole con 18 años, pues al menos saldrá con lo básico. Y si a los 18 no quiere seguir estudiando, peor para él, no tendrá las mismas oportunidades. La gente no soportaría una igualdad de oportunidades, no la igualdad de facilidades que tenemos ahora. La gente de “izquierdas” no soportaría que se cerraran universidades, que no puede ser que haya una universidad en cada ciudad, que no puede ser que sacarse una carrera sea como ir al parque de paseo. Que si en vez de 100 universidades mediocres tenemos 30 de alto nivel y más centros dedicados al I+D+i el país iría mejor. La gente no lo soportaría. La gente no soportaría que les dijeran que hay que subir los impuestos (a todos) para invertir más, que el paro no es un regalo de dos años, que es un parche de emergencia. Que les dijeran de repente que tienen que pagar el IVA siempre, que les dijeran que si trabajas en negro te retendrán el sueldo hasta que te regularices. La gente no soportaría que les dijeran que el sueldo mínimo tiene que ser 1100€, ¿y como pago a mis empleados? Si apenas me da para pagarle 600€ de mierda...
Estoy seguro de que si llegara al poder no podría ser de izquierdas.