Hoy un compañero del trabajo me ha preguntado si era feliz. Me ha sorprendido la pregunta. No venía demasiado a cuento. Pero lo que más me ha sorprendido ha sido que mi respuesta iba a ser "no". Por supuesto, no le he dicho que no, no tengo suficiente confianza con él como para darle la chapa, además, para eso ya está este blog.
La cuestión es que en un momento me han venido mil ideas a la cabeza. Ese "no" que no he pronunciado pero que me ha salido del alma me ha hecho pensar. ¿Por qué no? ¿Por qué no soy feliz?
No creo que sea por nada en particular... de hecho, en particular soy feliz. Quiero decir, tengo trabajo, tengo una familia que me quiere, vivo con unas estupendas compañeras de piso que además son mis amigas. A menudo quedo con amigos y nos reímos y lo pasamos bien. En el particular, en los momentos puntuales, soy feliz. No me podría quejar. Tengo muchísimas cosas que mucha gente no tiene. Pero la sensación que tengo, mi respuesta automática, inconsciente, ha sido que no soy feliz.
Supongo que es una racha, no creo que esté deprimido ni nada así, no necesito medicación de momento... o eso creo. La cuestión es que, como comenté, estoy en stand by, inestable, mirando... y eso me hace sentir, creo, inseguro e infeliz.
2 comentarios:
Plantéate qué quieres conseguir en la vida, pero más con el corazón que con la cabeza.
Luego pregúntate si lo que estás haciendo ahora mismo te acerca a aquello que esperas conseguir.
Yo me apunto al estado de stand by.
Publicar un comentario