En 1963 nació cerca de Islandia la isla de Surtsey. Lo hizo a partir de una erupción y parece que llegó para quedarse. Casi 50 años después es una isla estable con pocas probabilidades de desaparecer de nuevo y es, además, un sitio inmejorable para ver como evoluciona la vida desde la nada.
Cuando llega 1970 ya hay allí instaladas unas cuantas especies de hongos y bacterias e, incluso, una primera planta. Hoy en día en la isla, patrimonio de la humanidad desde 2008, podemos encontrar casi 100 especies de aves y unos 350 tipos de invertebrados que habitan habitualmente la isla. Por supuesto, en cuanto a presencia humana, apenas un grupo de científicos cada cierto tiempo.
Precisamente ese es el mayor peligro para el estudio de la isla: los humanos. Nada más que con estar allí se está alterando un ecosistema que está naciendo y que se quiere mantener intacto para su estudio. De hecho, ocurrió que no eliminar la basura correctamente dio lugar a el nacimiento de una tomatera que rápidamente fue eliminada.
Ir a esa isla es como viajar en el tiempo, mejor no toques nada que la puedes liar pardísima.
La historia la vi en un artículo deVisión Beta para Amazings.es
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