07 agosto 2013

Vivir solo

A estas alturas del año pasado llevaba un tiempo planteándome la idea de vivir solo. Hasta ese momento nunca lo había hecho pero llegó un momento en que pensé que debía, que no me apetecía más compartir piso y soportar los problemas de la convivencia con amigos. Económicamente creía que podía más o menos manejarlo y me apetecía la experiencia. Al final no lo hice, apareció una oportunidad para compartir piso Laura y yo y aquí estamos, compartiendo piso durante un tiempo indefinido que además no tengo ningún interés en que termine rápido. 
La cosa es que Laura se ha ido de vacaciones y hasta que yo me vaya tengo una semana y pico de vivir solo. De momento no me come la mierda, que ya es un paso. Tampoco he parado mucho en casa, la verdad. Es verano y la gente tiene ganas de hacer cosas así que en realidad paso la mayor parte del tiempo por ahí. Eso sí, el hecho de llegar a casa y no notar signos de vida más que lo que tú hayas podido dejar por enmedio es un poco triste. Ha habido temporadas con Laura en que hemos coincidido poco, apenas nos hemos visto por lo que sea, pero siempre llegabas y notabas que había vida en casa, que algo estaba diferente... aunque solo fuera eso o un "buenas noches" cuando llegas a las mil directo a la cama... nada más que por ese momento ya merece la pena vivir con alguien. O quizás sea vivir con Laura. Nos conocemos desde hace mucho y la verdad es que ya sabemos nuestras manías y nuestros con lo que sabemos qué tenemos que esperar el uno del otro. Así evitas desilusionarte o enfadarte más de la cuenta. Y al final eso es una cosa de las que más cuentan en la convivencia, ¿no?
Total, que todo este rollo es simplemente para decir que, aunque hay días en que puede que no escuche mi voz simplemente porque no he necesitado hablar directamente con nadie, soy un animal social, como casi todos los humanos, así que más vale vivir acompañado que solo, que la compañía, si es buena, es doblemente acompañante, si se me permite la frase.

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