Hoy hace una semana estábamos en Fornells pasando calor y resaca porque el sábado se habían casado mis amigos Joan y Berta.
Lo hicieron a lo grande, en Menorca, en una casa de colonias que alquilaron y redecoraron para la ocasión. Mucho curro pero mereció la pena, o eso dijeron. Para mí desde luego lo valió. El hecho de convivir 3 días con todos los invitados culminado con la boda en sí es una de las mejores ideas que han tenido, seguro.
La otra gran idea fue la del hashtag de instagram. No tenía el programa instalado, de hecho me resistía a hacerlo, era demasiado hipster o mainstream ya, no sé. La cosa es que no quería... pero la verdad es que mola un huevo así que ya lo tengo, ya soy un instagramer más, si es que ese termino existe.
Ahora podría hablar de lo mucho que ha significado para mí que Joan y Berta se hayan casado y acordarme, por supuesto, de lo que significó que Javi y Anna se casaran hace ya dos años. Podría hablar de lo que sentí pero eso ya lo hemos hecho por otras vías así que no lo haré por aquí. Sólo diré que no creo que pueda alegrarme más de que un amigo haya encontrado a su media naranja/langosta y que encima nos haya invitado a una fiestaca en Menorca para celebrarlo.
Me quedo con un par de cosas de ese fin de semana. La primera es que me ha encantado conocer gente nueva y que espero que las propuestas de volvernos a ver por Barcelona no caigan en saco roto. La segunda es que lo que nosotros llamamos de forma grandilocuente "El Concilio" sigue en forma. Ahí estamos, 10-12 años después, disfrutando cada vez que nos juntamos, cada vez más gente y cada vez mejores personas. Un orgullo, un honor y un placer ser conciliano.
Hasta que la muerte nos separe.



No hay comentarios:
Publicar un comentario