Ese momento. Ese sabor a despedida, a hasta nunca. Esos minutos en que acabas un libro que te ha gustado y tienes que decir adiós a los personajes, al escritor, a la historia, a ti mismo, a tus sensaciones mientras lo leías. Esa angustia pasajera que dura más contra más te gusta el libro. Que sí, que puedes volver a leerlo pero ya no será lo mismo. Ya no eres tú el mismo y eso convierte al libro en otro. Y recuerdas, recuerdas lo que te hizo sentir y esa segunda vez es impostura, es un querer y no poder. No, nunca repito libros. No es lo mismo. Cuando lo acabas es el final. Es el adiós. Para siempre.
1 comentario:
Es una de las sensaciones más intensas que tengo. Cuando termino un libro que me ha apasionado, y llego a la última hoja. Al cerrar el libro, y saber que nunca más voy a volver a vivirlo/abrirlo, tengo que reflexionar unos instantes, y acomodarlo en mi interior.
Eres de los míos, yo tampoco releo. Demasiados libros en este mundo ;)
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