19 diciembre 2013

Acabar bien

Misfits empezó muy bien, una primera temporada espectacular con un personaje como Nathan que hacía disfrutar y reír sin parar. A partir de ahí todo empezó a decaer... en la segunda temporada solo dicho Nathan salvaba la función, el resto fueron dejando de ser lo que eran (un raro, una choni y una promiscua) en pos de una trama a lo largo de toda la temporada que desdibujaba un poco lo que había sido la serie. En la tercera temporada todo fue a peor, ya no estaba Nathan y Rudy parecía no dar la talla. Poco a poco fueron cayendo el resto de personajes iniciales y fueron sustituidos por otros y todo lo que hacía interesante a Misfits ya no estaba.


Y llegó la cuarta temporada donde ya no quedaba nadie del elenco inicial y donde Rudy era la absoluta estrella (prácticamente al nivel de Nathan). Sí, se olvidaron de los superpoderes así que todo era un poco insulso pero al menos habían soltado "lastre": unos personajes que iniciales que ya no daban más de sí.
Ahí fue cuando lo dejé pensando que ya no vería la última temporada, que bastante había tenido. Apenas Abbey parecía interesante, bueno, y Rudy. Siempre nos quedará Rudy. Pero un día decidí darle una oportunidad, cuando ya llevaban 3 o 4 capítulos de esa 5ª temporada. Y no me arrepiento. Recuperaron el espíritu del primer año, todos los personajes crecieron y/o se afianzaron muy bien y los superpoderes volvían a ser claves.


Una última temporada que te deja con un buen sabor de boca. Y todo el mundo sabe que el último sabor ha de ser el mejor, que lo importante es acabar bien.

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