13 noviembre 2007

Muertos de risa

Morirse de risa no sé si es la mejor muerte que te puede llegar porque esa sensación final de ahogo no debe ser muy buena. A mí me ha pasado que de tanto reír he empezado a toser y a no poder respirar y entonces la muerte de risa se convierte en muerte por asfixia que debe ser de las peores muertes que hay. Otra cosa es que te de un ataque al corazón mientras te ríes, entonces sí, dispuestos a morir parece que está bien morirse de risa.

Y eso parece que ha pasado varias veces a lo largo de la historia. Del primer caso que se sabe o que se dice que pasó fue el de un tal Calcante, personaje mitológico griego para más señas, que murió de risa al darse cuenta de que el día en que le profetizaron que moriría no moría. Irónico cuanto menos.

Una no tan irónica pero mucho más absurda es la de otro griego, Crisipo, que murió de risa tras emborrachar a su burro y ver como el animal, con la cogorza, intentaba comerse unos higos. Yo no sé si será verdad, pero gilipollas lo es un buen rato. Eso sí, habría que ver al burro borracho porque gracioso debía serlo un rato.

Luego hay quien muere no se sabe si por soberbia o por ignorancia, eso sí, de risa. Hubo un rey en Birmania, en 1599, que cuando un mercader italiano le dijo que Venecia era un estado libre sin rey se descojonó tanto que acabó palmando. O un escocés, que cuando se enteró que Carlos II había sido coronado rey de Inglaterra empezó a reír, y lo hizo tanto rato y tan fuerte que acabó muriendo.

En 1782 una mujer, estando en el teatro empezó a reír al ver entrar a un personaje a escena. Se la tuvieron que llevar del teatro de la escandalera que tenía liada con su risa. Rió y rió toda la noche hasta que a la mañana siguiente murió. Si es que no hay más que ver a alguna de esas señoras que van de público a algunos programas que ríen que parece que les va a dar algo (y si no que le digan a Juan Y Medio o ymedio o y Medio o...) Y a alguna le dará algo, y si no mirad a la mujer esta, a falta de tele en el siglo XVIII, le pasó en el teatro.

Últimamente, lógicamente, haymente másmente casosmente regsitradosmente. En 1972 un inglés murió descojonado mientras veía una serie de TV. En 1989, un danés hizo lo propio mientras veía Un pez llamado Wanda y en 2003 un tailandés rió tanto mientras dormía que murió. La mujer intentó despertarle pero no hubo manera, el tío murió durmiendo y riendo, esa sí que debe ser la mejor muerte (si exceptuamos follando, pero claro, ahí dejas con un mal sabor de boca al acompañante y no sé, da como mal rollo dejar a alguien así, no solo a medias, si no con un cadáver entre las piernas...o encima o debajo o delante o detrás o en alguna otra posición que se os ocurra).

2 comentarios:

Frozen dijo...

Te sugiero que veas este grandioso video (si no lo conoces ya):

http://www.youtube.com/watch?v=F7oTJsdLsJg

Toni Rajo dijo...

Joder tío, me has dado mal royo. Que yo soy de los que ser ríe por nada...