18 enero 2007

A lo Robert se vive mejor VII

El concepto de los dos vasos no está muy claro, pero se lo perdonamos porque es un clásico








La lata de la izquierda (machacada) da sensación de que fue recuperada para la ocasión






La cara de felicidad y la rojez de la misma de Edu es impagable. A lo Robert a dos bandas!



El estilo de vida a lo Robert llegó hasta los más lejanos confines de Jaén

Al final

Al final
siempre llega el final
y yo no sé como empezar.


Al final
sólo cabe poder mirar atrás
y no convertirse en estatua de sal.


Al final
mejor buscar el camino por caminar
y acercarse a los regazos donde descansar.


Al final
siempre hay otro principio.

04 enero 2007

A lo Robert se vive mejor VI

Edición especia de SanMiguel, eso siempre da categoría




Cumbres de Gredos! Cumbres de Gredos! Me cago en Bisbal!



Ese kali, oe!




A mi la cara de psicópata me inquieta

22 diciembre 2006

2006

Ya se acaba este año. Mañana cumplo 26 años. Ya no soy joven, ya me quitan el carnet joven, en el interraíl me cobrarán más...en fin, paso a ser un adulto responsable (aunque ya lo hiciera cuando me fui a vivir con Isa)

Este año me ha gustado. Me han pasado muchas cosas. Lo empecé con Isa en mi casa en su primera cita oficial con los suegros y lo acabo en MI casa con una cena preparada por nosotros. Partiendo de esto, este año ha sido un año importantísimo en mi vida.

Otra cosa que me ha gustado mucho es que el Concilio sigue en activo con los viajes a Huesca y a Port Aventura y muchas más veces que hemos quedado para cenar o para vernos o para inaugurar mi piso o para lo que sea, que cualquier excusa es buena.

La nota negativa, muy negativa y que ensombrece un año en que todo ha sido bonito ha sido la muerte de mi abuela el 20 de Mayo. La verdad es que estábamos todos preparados y ella mismo se encargó de prepararnos así que no fue un golpe tan duro como si hubiera muerto de repente. Lo teníamos todos bastante asumido.

Siempre es mejor recordar, al mirar atrás, los buenos momentos y este año ha tenido muchos. He conocido a mis suegros en mi segundo viaje a Gijón (no es que me lo pasara pipa pero era un paso que quería dejar atrás), he estado en la Fira de teatre de Tàrrega y en el pueblo sin padres durante las fiestas de verano.

Y para colmo la Fitisaken este año en Barcelona. No se le puede pedir más al año. Como mucho ser rico pero vamos, eso creo que no se le puede pedir, de momento, a ningún año. Eso sí, todo se andará bwuahahahahahahahaaaaa

Este año era año de mundiales tanto de fútbol como de basket. La verdad que no podían haber sido tan diferentes. El fútbol, como siempre, decepcionante, menos mal de la retransmisión de laSexta en general y de Andrés Montes y Salinas en particular. Siempre nos quedará el balón naranja, "el fútbol de las manos" que dijo Jaime hace tiempo. ¡Vaya Mundial de la Selección de baloncesto! Se salieron todos y fue vibrante y emocionante, excepto la final que en el primer cuarto estaba resuelta. Lo disfruté muchísimo. Además, antes de todo esto el Barça ganó la Liga y la Champions después de 14 años. Un hito histórico que pude vivir en Canaletas y en el Camp Nou el día de las celebraciones oficiales (aunque fue bastante cutre).

En fin, un año que espero se pueda repetir en los momentos alegres, que han sido muchos. Al final, la valoración global es positiva. Acabo el año contento y feliz.

07 diciembre 2006

A lo Robert se vive mejor (V)

Sabía que había que hacer un careto pero no tenía claro cual


Mirada entre aviesa y "a lo Robert"

No es lo mismo pero si no tomas alcohol Font Vella es lo que hay

Con dos birras diferentes, mezclando que sube más!

A veces puedes tocar el cielo con los dedos y al instante después el firmamento es infinito

30 noviembre 2006

A lo Robert se vive mejor (IV)

Laura ya sabe que a lo Robert se vive mejor

A Mikel le sigue fallando el concepto, eso sí, el sitio es de lo más original: el armario del cubano!

Ya no es de Gondor pero el dedo es original, eso sí, hay que mejorar la expresión facial

Le falta un vaso pero el careto no tiene precio

A veces siento que soy inmortal y la menor de las heridas me devuelve a la realidad

21 noviembre 2006

A lo Robert se vive mejor (III)

Dicen que fue la que convenció a Coco

Y con Murphy's, a lo Robert como Dios manda


El vaso vacío es un buen intento pero con nuestra voracidad es habitual

Esa cara es brutal, Demel cogió el concepto de forma espectacular

A veces piensas que el mundo ya no puede ir peor y entonces enciendes la tele o coges un periódico.

19 noviembre 2006

A lo Robert se vive mejor (II)

Once upon a time in Flann O'Brien

Por Gondor!!!!

Hay que perfeccionar la técnica, pero todavía estaba en fase experimental...

A veces uno piensa que no le queda nada por ver o escuchar y entonces te giras y ves y escuchas un mundo nuevo.

14 noviembre 2006

A lo Robert se vive mejor! (I)

En el Flann O'Brien, la foto que empezó todo esto

Con esta foto quiero empezar una serie de posts que no sé si acabaré (hay tantas cosas que empiezo y no acabo!!!). En fin, a lo que iba, que quiero poner aquí una galería que tengo en mi espacio del messenger. La pena es que hay algunas fotos que, aunque debo tener en el ordenador, no encuentro. No creo que me lea nadie que no me tenga agregado pero por si acaso aquí le dejo mi legado fotográfico que, sin yo saberlo, se hizo famoso en el mundo entero.

Por lo visto Coco fue el instigador de todo esto



Ole ahí la conjunción de las chicas guapas y Gustavo




La cara de Mikel supera con creces mis expectativas

Sólo pensaba en salir de allí

Sólo pensaba en salir de allí. No recordaba muy bien como había llegado pero sí sabía que quería huir. Lo último que recordaba era la reunión en el bar y que comenzaba a estar borracho. Así que supongo que o me emborraché tanto que no me acuerdo de lo que hice o me echaron algo en la bebida que acabó por tumbarme.

El frío era horroroso. Soplaba mucho viento y olía a mar y a pescado. Se oía el mar y los pájaros. No había duda. Estaba en el puerto. Al menos, en algún puerto. Me levanté torpemente, todavía tenía los músculos entumecidos y me dirigí hacia lo que parecía la puerta. El hecho de que la luz que entraba a través del marco de la puerta dibujara el perfil de una puerta de esas de barco me inquietó. Pero no nos movíamos. O al menos yo no tenía esa sensación así que seguíamos amarrados. Es más, no se notaba ni siquiera el balanceo suave de las olas o el zumbido del motor. O estábamos muy dentro del puerto o era un mar muy tranquilo, demasiado tranquilo.

Intenté abrir la puerta. Una de esas manijas extrañas de las puertas de los barcos. No sabía si para arriba, para abajo, para la izquierda o para donde era necesario moverla para salir de allí. Estuve demasiado rato intentándolo. Estaba agotado, todavía no me había recuperado de ¿la noche? anterior. Al menos era de día, aunque quizás no era “mañana”. Quizás hacía un mes o una semana o tres días. Nunca pensé que algo así me pasaría a mí. Paré un rato para descansar. Necesitaba la poca energía que tenía para intentar abrir la dichosa puerta. Siempre he sido muy torpe con las puertas. Siempre intento abrirlas al revés. Quizás había un cartel o una pegatina donde explicase el funcionamiento de la puerta pero estaba demasiado oscuro como para poder verlo.

Cerré los ojos un segundo y me dormí. Me desperté al rato, no sé cuanto tiempo después. Mi reloj había desaparecido. No lo había notado. Y eso que pesa muchísimo. Pero ya tenía el brazo acostumbrado al peso y no lo notaba. Me dio mucha pena. Ese reloj lo tenía desde hacía muchos años. Fue mi primer reloj de agujas, de adulto. Fue mi primer reloj que no era un Casio negro de plástico. Me hizo sentirme mayor. A algunos les pasa cuando fuman el primer cigarrillo o el primer porro. A mí, que nunca he fumado, me hizo sentir así mi reloj. Y ahora lo había perdido. Con un poco de suerte, o un mucho, estaría allí en aquel… ¿camarote? ¿almacén? ¿bodega? En fin, no lo sabría hasta que no abriera la puerta y entrara luz a aquel sitio.

Lo intenté de nuevo. Esta vez con más suerte. Aunque no a la primera ni a la segunda, conseguí abrir la puerta. La habitación se iluminó y mis pupilas también, demasiado. Tardé en reaccionar, cegado por la luz del Sol. Me giré de espaldas a la puerta para poder acostumbrarme antes al nuevo escenario. La habitación no era demasiado grande, vamos, lo que viene siendo un camarote, o al menos los camarotes que yo me imagino normales, por las películas y eso. Nunca había visto un camarote de esos de los cruceros de lujo, de esos barcos gigantes que alguna vez vi atracados en el puerto. A lo mejor este era pequeño. No había nada, excepto un par de sacos en una esquina. Fui a ver si ponía algo. Por un momento olvidé la necesidad de salir de allí. Nada, sacos llenos de algo que no podía ver sin ninguna inscripción visible.

Ya volvía a ver con claridad, salí al exterior. No se veía más que una parte de la cubierta y mar, mucho mar, la inmensidad del mar de la que hablan los poetas. De vez en cuando en el cielo azul intenso, de esos cielos azules sin ninguna nube que, si fuera verano, dan calor solo de verlos y refrescan solo de imaginarse uno volando. Pues de vez en cuando, una gaviota aparecía en mi franja de visión. Eso significaba que estábamos cerca de la costa. Miré a izquierda y derecha y solo vi mar y más mar. Empecé a preocuparme pero justo en el punto donde la pared acababa me pareció apreciar algo. Me acerqué y rodeé la habitación, en realidad rodeé el puente de mando del barco, y vi el puerto. Y al fondo Montjuïc. Un alivio inmenso me recorrió el cuerpo. Seguía en Barcelona. Al menos no estaba en un barco canadiense en medio del Ártico preparándonos para ir a cazar crías de foca con palos.

Ahora tocaba la segunda fase del plan de huída. Salir, después de hacerlo del camarote, del barco y poner pie en tierra. Busqué la escalerilla de acceso a tierra y no la encontré. Y entonces me di cuenta de que el barco estaba desierto. No había nadie, ni un vigilante ni un inmigrante ilegal ni un marinero. Me asusté un poco y eso hizo que acelerara mi busca de una salida. Al final sólo encontré la soga de amarre o como se diga en términos náuticos. Era un poco suicida, acabaría en el agua o con la cabeza abierta contra el muelle pero no parecía haber otra solución así que lo intenté. Primero arrastrándome por encima de la cuerda hasta que casi caigo, me agarré como pude, bocabajo con brazos y piernas. No tenía fuerzas suficientes o no sabía darme la vuelta y colocarme otra vez encima de la soga así que seguí colgado cual explorador atrapado por una tribu de caníbales africanos. En esa posición continué bajando, por suerte, el barco no era muy grande y la pendiente no era muy pronunciada. Al cabo de un par de minutos infinitos conseguí llegar al suelo. Pisar tierra firme. Por fin.

Y ahora la tercera fase: abandonar la zona portuaria. Nunca había estado en el puerto en sí, y mucho menos en la zona de mercancías, con sus grúas gigantes y sus contenedores de colores así que empecé a andar en una dirección al azar. Pronto encontré un guardia de seguridad que estaba haciendo su ronda y que no mostró el menor interés en mí hasta que se me ocurrió preguntarle por la salida.

-¿Cómo que la salida? ¿No trabaja usted aquí?

-Pues no, la verdad es que no.

-Y entonces, ¿Qué hace usted en el puerto?

-Pues verá, me he perdido. No recuerdo muy bien como he llegado hasta aquí.-mi cara de inocente y de realmente no tener ni idea debió convencerle.

-Estos borrachos…-masculló entre dientes-

-¿Qué?

-Nada, nada. La salida es por aquí a la derecha. Gira y luego todo recto hasta la puerta.

-Muchas gracias.

-De nada…mejor pensado, le acompaño yo mismo.

-Como quiera. Gracias.

A los 3 minutos ya estaba en la calle. Y comenzaba la última etapa. Llegar a casa sin dinero, sin cartera y sin móvil que, en ese momento, descubrí que tampoco tenía. Me dio mucha rabia por el valor sentimental más que por el material. Mi móvil era una antigualla, tenía la batería sujeta con un papel para que no se moviera. No tenía ni pantalla de nosecuantos millones de megapíxels ni música calidad mp3 ni cámara de fotos ni nada por el estilo. Mi móvil llamaba y enviaba mensajes. No tenía nada. Así que comencé a andar. Estaba muy cansado pero quería llegar a casa así que decidí no pararme en ningún banco de los muchos que encontré en cuanto llegué a la “civilización”. Seguí andando y sopesé la posibilidad de colarme en el metro pero había guardas de seguridad así que deseché la idea. Estaba demasiado en el centro como para colarme impunemente. O al menos eso creía. Seguí andando…Colón, Paseo Marítimo, Barceloneta, Vila Olímpica, Bogatell… y hasta mi casa.

Tardé un par de horas en llegar. Estaba realmente agotado. No había pensado en ello pero tampoco tenía llaves así que piqué al timbre en busca de una respuesta que no llegó. ¿Dónde estaría ella? ¿Trabajaría hoy? ¿Qué día era hoy?

Decidí averiguarlo. Y para averiguarlo, no hay manera más fácil que ir al kiosco y mirar la fecha en los periódicos. Así que hacia el kiosco me dirigí y, por supuesto, allí estaban todos los periódicos de ¡¿¡¿¡¿ayer?!?!?! No entendía nada. Hoy era ayer. Entonces ¿anoche? ¿qué pasó anoche? Hoy he amanecido en un barco y ayer no lo hice así que ha pasado, el día ha pasado. Y sin embargo, no había pasado. Me costó mucho asimilarlo. Comprobé la fecha, no era 28 de diciembre, no era mi cumpleaños ni mi despedida de soltero ni nada por el estilo. No podía ser una broma pesada. Así que esa era la realidad. Había viajado en el tiempo, yo había seguido hacia delante y el tiempo no o al revés, tal vez había viajado atrás, sólo un día. Pero entonces, debería encontrarme conmigo mismo. Debería haber dos yo ahora mismo. Debería estar en casa ahora mismo. Volví para casa y llamé al timbre a pesar de la teoría que había leído y/o visto y/o escuchado en pelis, libros… de que si me encontraba con mi otro yo se produciría un error en el universo y explotaría o algo así.

Y volví a llamar, y nadie contestó. Así que no estaba en casa. O seguía durmiendo profundamente. Pero ya era casi mediodía, no solía dormir tanto. No podía ser que no contestara a no ser que estuviera en la ducha o algo así. Volvería intentarlo más tarde. Mi estómago rugió. No había comido antes desde la noche anterior, o desde esa noche, ya no sabía desde cuando. La cuestión es que tenía mucha hambre. Pero no tenía la otra parte necesaria para conseguir comida, el dinero. Así que me aguanté. Mi barriga cervecera-tapera se encargaría de suministrarme la energía necesaria. Por fin me iba a ser útil. Siempre pensé que algún día necesitaría toda esa grasa. Aquel era el día.

Me senté en el parque de enfrente de mi casa a esperar. Observaba por si había algún movimiento dentro de la casa pero nada. Allí no había nadie. Y pasaron las horas. Y aumentó el hambre. Me sentía débil. Pero no estaba tan desesperado como para robar. Todavía no. Además, sobre las 4 de la tarde llegaría ella. Y entonces comería.

Llegaron las cuatro y ella llegó. Fui a buscarla y a saludarla. Ella no sonrió como solía hacerlo al verme. Puso cara extraña. Me miró de arriba abajo y siguió su camino. La seguí. La llamaba. Ella corría. Le pregunté qué pasaba. Ella no contestó. Siguió corriéndo y gritó.

-¡Déjame! Mi novio está aquí dentro. Baja ahora a buscarme.- su voz temblaba y su cara intentaba ser fuerte pero sus ojos le delataban. Tenía miedo.

-¡Soy yo! ¿Qué te pasa? No entiendo nada.

Y entonces me vi. Mi cara se reflejaba en un escaparate. En realidad no me vi. No era yo. Era otra cara. Otra ropa. ¿¡Cómo era posible que no me hubiera dado cuenta!? ¿qué ha pasado? Me vine abajo. Empecé a llorar. ¿Qué iba a ser de mí? Si no era yo y no era hoy… La cabeza empezó a darme vueltas y sentí que me faltaban las fuerzas, me flojeaban las piernas. Creo que me desmayé.

De repente desperté. Sólo pensaba en salir de allí. No recordaba muy bien como había llegado pero sí sabía que quería huir. Y me di cuenta de que volvía a estar en el barco. Ya sabía abrir la puerta. Ya sabía salir del puerto. No había sido un sueño ni una pesadilla. Ya lo había vivido. Estaba en la misma situación. Salí de allí de la misma manera que lo hice la mañana anterior. Y corrí rápido en busca de un espejo, un escaparate, algo donde mirarme. Encontré un coche aparcado. Me miré. Volvía a ser yo. Me inundó la alegría. Grité. Salté. Luego busqué un kiosco. Sólo faltaba comprobar la fecha y olvidaría lo del barco. Nunca habría pasado. Una noche de juerga que acabó al amanecer y punto. Ella no se enteraría. Llegué a casa a las siete. Ella ya se había ido a currar. Jamás se enteraría de mi extraña desaparición. Encontré el kiosco. Miré la fecha. Era hoy. Todo iba bien. Mire y tenía el reloj, tenía la cartera y tenía el móvil. No entendía nada pero no me importaba. Nada había pasado. Me fui a casa con la sonrisa puesta durante todo el trayecto.

Llegué, entré en casa, me duché, comí y me eché una siesta de una hora hasta que llegara ella. Llegaron las cuatro pero ella no. Llegaron las cinco pero ella no. La llamé. Móvil apagado o fuera de cobertura. Busqué por toda la casa el teléfono de su hotel. No lo encontré. Lo busqué por internet y lo encontré. Llamé, pregunté. No había ido a trabajar. Habían estado llamando toda la mañana. Empecé a llorar. Grité. Salté. Rabia. Dolor. Se me nubló la vista. Me sentí flojear. Las piernas no aguantaban más mi peso. Creo que me desmayé.

De repente desperté. Lo primero que hice fue mirar a mi alrededor. ¡Otra vez el maldito barco! ¿¡Qué coño está pasando!? Grité. Nadie contestó. Al cabo de unos segundos la puerta empezó a abrirse.

-Anybody here? hellooooooo

-¿Hola?

-¿Español? –dijo la voz con un extraño acento, era una especie de acento inglés pero raro.

-Sí, ¡¡¡hola!!!- grité

Y se abrió la puerta. Un hombre la abrió del todo.

-¿Qué hace usted aquí? ¿Quién es usted?

-Oh, lo siento. No sé lo que hago aquí. Me he despertado aquí. ¿Dónde estamos? ¿Qué día es hoy?

-Estamos atracados en Barcelona. Esto es un carguero sudafricano.

-Yo soy de aquí de Barcelona. Puedo salir inmediatamente de aquí.

-Lo siento. –y sacó una pistola que llevaba escondida bajo el chubasquero.

-¿Q-Q-Q-Q-Qué?-logré tartamudear.

-Lo que ha oído señor. No puede abandonar el barco.- dijo empujándome hacia dentro.

Tropecé, caí y golpeé fuerte contra el suelo. Se me nubló la vista. Me flaquearon las fuerzas. Creí que me desmayaba. Pero no. Vi como el marinero se iba y cerraba la puerta tras de sí. Me levanté. Casi caigo. Seguía aturdido por el golpe. Conseguí llegar hasta la puerta. Intenté abrirla en vano.

Me senté sin entender nada. Cada vez que despertaba el mundo había cambiado. Una vez yo, otra vez ella y luego el sitio. ¿Por qué? ¿Qué quería decir? ¿Qué debía hacer? Le di muchas vueltas para no llegar a ningún sitio hasta que volví a dormirme.

Unos golpes en la puerta me despertaron. Hora de comer, gritaron. Abrieron la puerta un poco y me dejaron una bandeja con restos de pollo, pan y agua. Tenía mucha hambre pero no estaba dispuesto a aceptar la situación. Comer era aceptar que era un prisionero. No podía aceptarlo. Me senté, pensé una estrategia para escapar y esperé a que llegara la hora de cenar. Y al final llegó y yo estaba listo. Encaramado encima de la puerta. Esperando que esta se abriera. Y entonces, en el mismo momento en que esta lo hacía. Se oyo el rugir de los motores, su lento despertar. Zarpábamos. Por una milésima quedé paralizado, sorprendido, pero reaccioné justo a tiempo para caer sobre el guardián. La bandeja cayó al suelo con gran estruendo. Al igual que el marinero que no sabía de donde el había caído el golpe. Cayó inmediatamente inconsciente. Le robé el arma. Nunca había tenido ninguna pero había visto suficientes películas para sentirme invencible. Así que salí de allí pistola en mano. El barco comenzaba a moverse. Sentí el impulso de saltar por la borda allí mismo pero me vino a la cabeza lo de ser absorbido por las hélices. Así que no sabía muy bien que hacer. Un hombre que trabajaba en cubierta me vio, avisó a un par de compañeros y se acercaron hacia mí a paso rápido. No tenía demasiado tiempo. Tenía que decidir. Yo tenía la pistola. Tenía el poder. Pero a la hora de la verdad no me sentí capaz de usarla. Así que salté. Salté muy cerca del muelle. Tan cerca que por un momento pensé que me lo comía. Tuve miedo. Cerré los ojos. Pero caí en el agua. Tenía que alejarme de las hélices y el borde estaba demasiado alto. Tenía que nadar. Yo. Nadar. El mismo al que le adelantan los abuelos en las piscinas. El mismo al que nada 10 metros y le dan calambres en los gemelos. Yo. Tenía que nadar para salvar la vida. Y lo hice. Lo hice con todas mis fuerzas. Nadé todo lo rápido que pude pegado al cemento. Oí algunos gritos desde el barco mientras nadaba pero entre mí esfuerzo, el agua y el ruido del motor no escuché más que un rumor ahogado. Nadé hasta que me quedé sin fuerzas. El impresionante rugido de las hélices del barco se transmitía por el agua con una fuerza que creía que me iba a atropellar en cualquier momento. Creí que iba a morir. Hasta que no pude más. Me agarré a un pequeño saliente en el muro y me dediqué a respirar y a esperar que el barco pasara por encima mío. Pero no pasó. Me giré y el barco estaba ya lejos. Sin embargo el ruido, las vibraciones del motor las podía sentir en mi cuerpo sumergido como si estuviera allí mismo. Respiré, me relajé y me vi salvado. Busqué con la mirada algún sitio donde encaramarme y no lo encontré. Grité pidiendo auxilio. Grité con todas las fuerzas que me quedaban, que no eran muchas. Sabía que había al menos un guarda de seguridad. Tenía que escucharme. Seguí gritando hasta que me contestaron. El guardia se asomó al mar ante mi llamada y me vio.

-¿Hola?

-¡Hola!-grité

-¿Qué haces aquí?

-En principio intentar no ahogarme. ¿Puede ayudarme?

-Putos borrachos-masculló.

-Bueno, ayúdeme. Y no estaba de borrachera. ¡¡¡Me acabo de escapar de un barco!!! Además, ¡¡¡está anocheciendo!!

-Sí claro, Robinson Crusoe. Como si la gente no se emborrachara de día…

-Súbame y le explico. Quiero denunciar al barco que acaba de zarpar de aquel muelle de allí.- su tono empezaba a mosquearme.

-Vale, vale. Ahora le subo, no se preocupe. Voy a por una cuerda y le llevo a comandancia.

Y allí me quedé pensando en como era posible que hoy volviera a ser ayer y que me estuviera pasando todo eso. El guarda tardaba. La noche iba cayendo y comenzaba a tener mucho frío. La fuerza que me ayudaba a agarrarme a aquel saliente de la pared empezaba a abandonarme. Me sentía desfallecer. Las olas me empujaban contra el muro y luego me arrastraban hacia dentro. Estaba débil. No había comido en todo el día. Me iba a soltar de un momento a otro cuando llegó el guarda con una ambulancia y un par de hombres del equipo de rescate del puerto.

Me sacaron de allí en una operación de salvamento más espectacular que necesaria. Me envolvieron con una manta térmica y me metieron en la ambulancia. Estaba demasiado débil. Quería ir a comandancia a denunciar al barco pero no tenía fuerzas ni para pedírselo al “ambulanciero” así que me llevaron directamente al hospital. Estaba agotado. Necesitaba descansar. Y pensé…mañana será otro día…o no.

07 noviembre 2006

Mi casa

Ya soy adulto...se acabó una etapa y empieza otra. Y, la verdad, si no fuera por Isa, no me haría demasiada ilusión. Ya tengo trabajo, contrato indefinido. En el departamento de Testing del grupo GFT, en Sant Cugat, a hora y cuarto de mi casa a la ida y hora y media a la vuelta (no sé por qué puesto que hago el mismo camino a la inversa, pero tardo más, es un tanto inquietaaaaante).

Pero lo que importa, lo que me ilusiona es la otra parte de ser adulto. Ya tengo piso para compartir con Isa!!! Estaba esperando a tener fotos para colgar de mi piso pero viendo que parece que tardaré he decidido hacerlo ya (no descarto una versión 2.0 de este "artículo" o "tema" o como quiera que lo llamen los "bloggeros" con fotos). Mi piso es pequeño, una habitación y un salón básicamente. El salón es grande y, aunque es un entresuelo es muy luminoso (condición indispensable para Isa). Luego tiene una minicocina que debe tener un par de metros cuadrados (y no estoy seguro de que sea tan "grande) y un cuarto de baño, pequeño, como a lo largo, paralelo al salón pero completo, cuatro piezas que se dice (wáter, bidé, lavabo y media bañera (no es que hubiera media bañera y todo el agua se salga por un lado sino que el tamaño es el de la mitad de una bañera normal)). Bueno, algunos ya lo habéis visto así que ya sabéis como es. Los que no lo habéis visto, no desesperéis, en breve os llegará una tarjeta a casa en forma de invitación de boda. Cuando entréis en casa la devolvéis acompañada de unos billetazos ;)

Lo mejor del piso es donde está situado, el barrio. Está en Poblenou, cerca de Marina (fiesta), cerca de la playa, al ladito de Glòries y de Diagonal Mar (esto es más por Isa :P ), Mercadona, Dia, BonArea, Condis...Por supuesto locutorio, chinos... la Rambla del Poblenou está al ladito, con sus bares, sus terracitas, sus restaurantes...El carril bici está al ladito (prometo comprarme una bici pronto y empezar a hacer deporte (y no tengo los dedos cruzados porque si los tuviera no podría escribir...o sí... bwuahahahahahahahaaaaaaaa)) En fin, lo más jodido es que está a 50 minutos de casa de mis padres pero bueno, en Metro se llega,que, por cierto, está a menos de un minuto de mi casa la parada de L4 Poblenou.

En fin, que ya soy mayor, ya, a mis 25 años soy un adulto hecho y derecho, un hombre de provecho (bueno, eso no tanto :P). Así que nada, espero visitas que el salón tiene sofá-cama!!!!

12 octubre 2006

La casa sin barrer

Ensuciando algo que está limpio
limpiando algo que está sucio
como esta página en blanco
como mi cerebro o mi corazón
o de donde quiera que sea que sale esto

He gastado mucho tiempo
y he desperdiciado tanto
que no sé si acelerar
o plantar un árbol
y esperar a ver como crece sentado.

He oído tantas cosas
y tan pocas he escuchado
quizás fue porque no merecían la pena
o quizás porque el ruido las ha ahogado

He visto pocas cosas
y algunas más he mirado
y pensando en las que me he fijado
me he dado cuenta de que dejé pasar demasiado
que quizás debí haber puesto atención
en cosas que simplemente había ignorado.

Y es que muchos días me levanto cansado
solamente
ensuciando algo que está limpio
limpiando algo que está sucio
como esta página en blanco...
(que ya,
por fin,
he ensuciado)

11 octubre 2006

Las tres frases

Hay tres frases que las madres siempre nos dicen justo antes de salir de fiesta, cuando ya tienes la puerta abierta, y que nunca respondes o si lo haces es murmurandolo y con un portazo:

1.- ¿Has cenado?

2.- ¡¡¡Abrígate!!!

3.- No vengas tarde

Y por supuesto, tu respuesta siempre e inequívocamente es:

1.- Mkjdar....Pum!

2.- Jdfheadr...Pum!

3.- Sidsjffaf...Pum!

Y a la calle sin cenar, en manga corta y hasta el amanecer!!!!

16 septiembre 2006

Fira Internacional de Teatre al Carrer de Tàrrega

Este año se ha celebrado la edición número 26 del, probablemente, festival de teatro al aire libre más importante de España (y no sé como está el tema en Europa pero salió en la tele uno de Glasgow que parecía más importante).

La cuestión está en que fui por primera vez a ver que tal. Esta muy bien organizado pero las mochilas, sacos, esterillas, tienda de campaña, comida... pesan demasiado... y si encima para ir a Tàrrega has de pasar por Salou pues llegas como agotado de cargar con todo... Llegamos al final de la tarde, justo a tiempo para montar la tienda antes de que se hiciera noche cerrada. David y Laura nos habían reservado un rinconcito para nuestra tienda cerquita de la suya y la del resto de compañeros (primos de Laura y amigos de éstos).

La gente no creía que la tienda estuviera montada cuando al final lo estuvo...y es que lo que no saben es que la tienda costó 1000 de las antiguas pesetas así que no se puede pedir más. Eso sí, menos mal que ni llovió ni hizo viento porque entonces no tendríamos tienda... Otro dato curioso es que la nuestra era de las pocas tiendas que no era marca Quechua, que para el que no lo sepa es la marca de Decathlon. Impresionante el altísimo porcentaje (seguro que rondando el 90%) de las tiendas Quechua...y eso que somos punkis y hippies y somos todos diferentes del resto de la sociedad y pin y pan...

Llegamos, cenamos, bebimos y nos fuimos a ver que tal está eso del teatro en la calle. Vimos actuaciones musicales, de malabaristas, humorísticas y luego estuvimos rondando por allí hasta que el cansancio y la prudencia pensando en que mañana sería un día largo nos fuimos a dormir. A las 8 de la mañana nos despertaron los amigos de la prima de Laura que volvían de fiesta gritando y riendo, cosa que nos molestó bastante teniendo en cuenta que llevábamos unas 3 horas durmiendo y el viernes nos habíamos levantado a las 8 de la mañana. Cuando la cosa se calmó intentamos volver a dormir pero entonces hizo presencia...el CALOR. No se podía estar a partir de las 9 de la mañana en la tienda así que desistimos en nuestro intento de dormir.


Fuimos a desayunar y a ver espectáculos y eso hicimos todo el día, recorrer Tàrrega huyendo del calor y buscando espectáculos que ver. Lo de huir del calor no lo conseguimos demasiado pero espectáculos si que vimos unos cuantos. Eso sí, fue un día agotador y yo me encontré taaaaaaaaaaaaaaaaaaaan cansado que a las doce estaba ya deseando irme a dormir. No recuerdo estar tan cansado, pero cansado de que me voy a dormir en cualquier momento tan pronto nunca...Siempre hay una primera vez.


En fin, una experiencia bonita y muy recomendable. Eso sí, hizo demasiado calor por lo que no pudimos dormir y eso se notó y nos resentimos mucho. El año que viene, si sale la oportunidad, seguro que repetimos.

Fotos: Archivo personal.

04 septiembre 2006

CAMPEONES DEL MUNDO!!!!!!

SOMOS CAMPEONES DEL MUNDO!!!!!

Y lo somos a lo grande. Ganando la final de 23 puntos. Con una defensa perfecta sobre una Grecia que venía de salirse ante USA. Sin Gasol. Sólo habiéndolo pasado mal en un partido, las semifinales contra Argentina. Con un campeonato perfecto.

Espectacular.

Pepu Hernández. Ha demostrado que esta generación tenía y tiene campeonatos en las manos. Y lo ha demostrado porque es un gran entrenador. Ha sabido hacer lo que tenía que hacer en cada momento, cuando hacer los cambios y quienes, ha sabido organizar la defensa, el ataque...un entrenador que ya ha demostrado que es uno de los buenos. Y encima su padre murió la noche anterior de la final. Un crack!!!

Calderón. Ha ido de más a menos. Creo que en los dos últimos partidos ha bajado su rendimiento. Sobretodo en semifinales. Pero metió el tiro libre de la victoria.

Cabezas. Ha sabido cuál era su trabajo y lo ha hecho a la perfección cuando era necesario. Un base suplente de lujo.

Sergio Rodríguez. La rica salsa canaria se llama mojo picón!!!! Un jugador de esos que hacen a uno levantarse...un tío espectacular, que busca los alley-hoops, las asistencias espectaculares. Estuvo inmenso contra Argentina. Supo suplir a Calderón de manera magistral y es una de las claves para haber ganado ese partido.

Navarro. Sólo falló un partido. Contra Argentina. Por lo tanto, un campeonato casi perfecto. Ha sido el líder desde el exterior anontando muchos puntos. Uno de los mejores jugadores de este país, y que, de momento, sigue por aqui en la ACB, eso sí, porque no le dejan irse. Injustamente no ha estado en el quinteto ideal para que entrara un Ginobili que en este campeonato ha estado desconocido.

Rudy. La pareja perfecta para la rica salsa canaria. Un jugón de esos que no hacen más que dar espectáculo. En semis se le encogió un poco la muñeca y falló un par de triples "fáciles". Sus alley-hoops son una de las imágenes que todos recordaremos de este campeonato.

Mumbrú. Apenas jugó la final y la semifinal. Pero aún así, cuando se le ha necesitado ha estado ahí con sus triples. Un suplente de lujo también.

Berni Rodríguez. Berni selección! Otro de los que entraban en las rotaciones. Ha sabido ayudar al equipo cuando se le ha necesitado. Una defensa impecable en la final.

Carlos Jiménez. Un jugador importantísimo. Imprescindible. Ha jugado de 4 cuando era necesario por la lesión de Reyes. Lo hace todo bien. Defiende y rebotea como el que más. No se le ve demasiado pero es clave.

Garbajosa. Uno de los cracks. Normalmente es una máquina. Clava todo lo que tira. Ha tenido dos o tres partidos flojos en las eliminatorias peor se han solventado bien por el resto del equipo. Otra de las claves. Sus triples son prácticamente imprescindibles. Cuando está bien, se nota y cuando no está, más. En el quinteto ideal del torneo. Merecidísimo.

Reyes. Ha estado lesionado mucho campeonato y ha aparecido al final y tampoco con demasiada relevancia en el equipo. Eso sí, como todos, una defensa impecable contra Grecia y aportando esa lucha característica de él en los dos aros.

Marc Gasol. A priori, en el que menos confiaba. Ha tenido minutos cuando el equipo ya iba ganando bien y en la final por la ausencia de su hermano. Secó y desquició a Stchorshianitis. Ha demostrado que, con minutos, puede hacer grandes cosas. En ataque se le nota un poco peor pero ha sido importantísimo para ganar este oro.

Pau Gasol. La estrella del equipo. El referente. El que tira del carro. En este campeonato por fin lo ha hecho. Ha liderado al equipo y ha contribuido enormemente a este oro. MVP del torneo merecido. Y eso que no pudo jugar la final.

Para mí la decepción de este campeonato ha sido Alemania. Nowitzki este año ha jugado la final de la NBA y eso lo ha notado su selección. EEUU se han quedado con el bronce. Muy feo lo de no esperar a que acabe el campeonato para irse a su casa. No estuvieron en el podium junto a España y a Grecia. Hay que saber perder...

03 septiembre 2006

Borracho pero bien acompañado (casi siempre)

Vengo borracho y vengo improvisando por la calle en voz alta...la gente me miraba raro...menos mal que eran pocos y peruanos...

BORRACHO PERO BIEN ACOMPAÑADO (CASI SIEMPRE)

Hoy he llegado al horizonte
por fin lo he alcanzado
y he descubierto
que es un abismo
y que sólo hay que saltar al vacío...

Y he caido entre tus brazos
y me he sentido agusto
y he pensado
que me gusta soñar
soñar con cantar
como con los que otras veces he cantado
con los que esta vez no han aparecido
con los que he echado de menos

Y prefiero soñar
soñar con los que he soñado
cantar con los que he cantado
y soñar que canto
con los que no he podido cantar
explicar que estoy cansado
de cantar y no ser acompañado
pero no pierdo la esperanza
y el día menos pensado
amanece una mañanaa
y de repente estoy cantando
con quien me apetece cantar
con quien quiero cantar.

Ando cantando
mientras tanto Fernando...
dicen que mañana es luna llena
yo me conformo
con sentir tus pechos en mi cara
y canto
para todos
los que estan
los que debieran estar
y los que estuvieron
canto
para todos...
para todos...
y no he conseguido rimar
cantar con Bilbao
feliz con estar contigo
y es que estoy borracho
y por estar borracho se me permite estar dormido...

Te quiero Isa