23 noviembre 2017

La Pulga de Torrelavega

En los primeros años 30 del siglo XX hubo un ciclista que medía menos de 1'60 y pesaba 60 kilos que hizo lo que quería en las montañas durante el Tour de Francia. Incluso debió ser el primer español en ganar el Tour si no fuera porque la organización fue cambiando las reglas sobre la marcha en la edición de 1933. Se llamaba Vicente Trueba y su historia está magníficamente contada en el libro Plomo en los bolsillos de Ander Izagirre.

Trueba corría sin equipo. Y escalaba para comer: gra-cias a los dos mil francos de premio por coronar primero el col d’Aubisque, podía repetir huevos fritos, jamón y filete.
Y más pan, más pan.
Una historia desconocida para el gran público y que merece dejar de serlo.
Así que Desgrange tuvo una idea para reconocer los méritos de Trueba y de otros escaladores puros: en 1933 inventó la clasificación de la montaña, con dieciséis puertos en los que se repartían puntos. Y mucho dinero: muchos filetes.
Trueba fue el primer rey de la montaña de la historia, y fue un rey absoluto.
Aquí podéis leer el capítulo completo sobre la Pulga de Torrelavega. 

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