Lo primero que es odioso es el título en castellano. Vale, que lo han traducido literal pero buff! con lo bien que suena The Hateful Eight y lo mal que suena en español, tantas os, sólo os... si al menos fueran is.
En fin, que me lío. Iba con las expectativas muy bajas puesto que casi todo el mundo decía que decepcionante esta octava peli de Tarantino. Y me ha gustado. Me ha gustado mucho. Tres horas que pasan en un suspiro, con todas las características del cine tarantiniano concentradas en una cabaña en mitad de una ventisca. Samuel L. Jackson lo peta, pero es que Walton Goggings, al que ya conocía de Sons of Anarchy y, sobre todo, Justified, y tenía muchas ganas de ver lo hacen muy bien. Un poco raros Tim Roth y Démian Bichir, sobre todo el primero (básicamente porque al segundo no lo conozco). Hace Tim un personaje que recuerda mucho al de Christoph Waltz en Django desencadenado pero peor, más exagerado, más sobreactuado. Lo de Démian creo que es simplemente que el personaje es un tanto desagradecido.
Nota: 8'5
Conclusión: Una peli que no desentona para nada en Tarantino y creo que solo pondría detrás de Kill Bill, Pulp Fiction y Reservoir Dogs, pero claro, es que eso son palabras mayores.
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