29 abril 2015

Viajar al Sur (III)

Marbella

La visita a Marbella era el eje central del viaje. Visitar a Laura era lo que nos había hecho decantar por el sur como opción. También teníamos claro que probablemente sería el sitio menos interesante a nivel de monumentos o sitios bonitos, pero eso era lo de menos en este caso.

Llegamos a media tarde a la ciudad malagueña que está casi a una hora de Málaga capital (uno siempre piensa que los sitios que están lejos de uno van a estar cerca entre sí). Dejamos las cosas, vimos el piso y nos fuimos a dar la primera vuelta por la ciudad. Visitamos el paseo marítimo y el puerto deportivo y al final fuimos a cenar a un bar de pintxos. Es lo que tiene, vas a Marbella y acabas cenando pintxos.

Al día siguiente tocaba una visita al centro de Marbella, el casco histórico, callejuelas y demás. Así que después de una visita al médico para que Laura se mirara la garganta (tantas visitas la estaban matando) y de desayunar unos churros con chocolate (¡de los de verdad!) fuimos a ver todo el centro, el ayuntamiento y las calles estrechas y, por supuesto, a tapear.



Por la noche tocaba Málaga, tengo dos primas que viven allí así que había que rendir visita. Las veo poco y no podía dejar escapar la oportunidad. Nos costó infinito aparcar, Málaga centro está bastante imposible e incluso llegar a los parkings era complicado. Al final lo conseguimos, nos reunimos y todo bien. Por supuesto para cenar tapas; nos echamos unas risas; nos tomamos una copa y para casa, que Marbella está muy lejos. 

La mañana siguiente nos llevó a despedirnos de Laura y Ángel (fue breve pero intenso) y a Málaga, a hacer unas tapillas y a visitar un poco la ciudad. He estado varias veces, no conozco demasiado pero es que tampoco me parece que dé para mucho.

Málaga

Tomamos en un par de bares algo y nos paramos en uno que vimos con clientela de edad provecta (tengo la teoría de que si a un bar/restaurante van los abuelos es que hacen buena comida). La comida era buena, marisco y pescaíto frito pero el sitio era bastante caro. Olvidé que en Málaga hay mucha gente de pasta. Las señoras de la mesa de al lado hablaban de que el padre de una había sido alcalde de Málaga y tal, así que eran de las que manejan de toda la vida.




Paseo por el centro; comprar un recuerdo; paseo por el antiguo muelle reconvertido en centro comercial y plaza/parque; subida hasta el castillo o murallas o algo así y hacia la siguiente parada: Granada.

Conclusión

Marbella no tiene demasiado, nos faltó ver Puerto Banús y la zona de los ricos pero tampoco es algo que nos llamara la atención. Eso sí, el centro está bastante bien, callecitas con bares con muy buenas tapas, muchas flores y bastante encanto. Con ir por la mañana y volverte por la tarde lo tienes visto.

Málaga a mí nunca me ha dicho mucho pero sí tiene cosas bonitas. Eso sí, también creo que en un día o dos máximo tienes visto lo visitable. Otra cosa es que los lugareños se sepan rinconcitos difíciles de encontrar. Eso sí, nos comimos un helado espectacular en calle Larios.


To be continued...

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