Este verano tengo la sensación de que se está hablando mucho del tema de las violaciones en las fiestas populares que riegan lo largo y ancho de la geografía española, que no son pocas (aunque nunca suficientes), las fiestas, no las violaciones, claro. He notado dos tendencias absurdas que creo que no representan a la mayoría de la gente pero que quería comentar, ya sabéis, el blog es mío y blablabla...
Por una lado tenemos las campañas más o menos públicas, las intervenciones de políticos y gente de esa calaña en que básicamente echan la culpa de las violaciones a las mujeres. Que si se visten así o asá, que si han de cruzar de acera si ven a un tipo sospechoso, que si no hay que dar coba a los borrachos... Como si el tipo que ve una tía en minifalda y se lanza a por ella, como si el tipo sospechoso, como si los borrachos agresivos, como si toda esa gentuza no fueran los delincuentes, no fueran los violadores. Según las instituciones las culpables son las víctimas. Absolutamente inconcebible. O no tanto cuando nuestra sociedad es más dada a premiar la picaresca, el saltarse las leyes mientras no te pillen. Una sociedad en que si te roban eres tonto por no haber robado tú antes. Y así nos va, que ahora resulta que te violan y la culpa es tuya por llevar la falda por encima de la rodilla.
Y luego está el otro lado. He visto carteles en que algún colectivo de mujeres te tacha de violador si intentas ligar con una chica en las fiestas llamando acosador al que te diga hola si a ti no te apetece hablar. Que digo yo que si vienen a hablar contigo no te están violando tampoco, ¿no? Que sí, que de primeras es difícil distinguir los borrachos agresivos de los borrachos tímidos o de los borrachos ligones o de un tío al que sencillamente le gustas pero... ni tanto ni tan calvo.
Ante todo respeto, los unos con las otras y las unas con los otros. Supongo que cuando te han hablado un montón de tíos en una noche cuando solo quieres tomar algo con tus amigas es un coñazo horrible pero de eso no tiene la culpa el noveno tío que junta el valor para decirle hola a una chica que le ha parecido interesante. Y desde luego, si ese mismo tío se pone pesado y se sobrepasa la que no tiene la culpa es la que le ha saludado y le ha dicho amablemente que le apetece estar con sus amigas o simplemente hablar un rato con él y nada más.
En fin, creo que no he sido capaz de explicarme muy bien pero diría que saco dos conclusiones.
Primera: nos gobiernan gilipollas que no se enteran de nada.
Segunda: las "feminazis" son igual de gilipollas que los que nos gobiernan.
Y una tercera extra: Si nos tuviéramos todos un mínimo de respeto todo iría mucho mejor y no haría falta escribir textos inconexos como estos.
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