01 octubre 2013

Helsinki

Llegué de Asturias y al volver al trabajo me encuentro con que me tengo que ir, el lunes siguiente,  a Helsinki. Apenas dos días pero se hacen varias reuniones importantes y hay que estar. Por un lado me enorgullece, significa que tengo algo más de responsabilidad en el trabajo. Por otro lado me da miedo, no sé de qué van las reuniones, son sobre un proyecto que hace más de un mes que había dejado de lado y tendré que hablar en inglés.

Pero para allá que nos fuimos. Segunda vez que iba. Hace un par de años estuve dos días también a finales de noviembre. Mucho frío y de noche todo el día así que no vi nada. Momento para resarcirse.

El primer día, gracias a que el vuelo era a las 11 de la mañana, lo pasamos viajando. No dio tiempo a trabajar en Barcelona ni tampoco al llegar a Finlandia puesto que allí es una hora más y aterrizábamos casi a las cinco de la tarde. Tres horas y 45 minutos de vuelo bastante infinitas. Entre que llegamos, vamos al hotel, nos metemos en las habitaciones y tal fuimos directamente a cenar... a las 19:30, en realidad tardísimo para los finlandeses que suelen hacerlo a las 18h. No dio tiempo a ver nada pero instagram hace maravillas.

  

Segundo día, dia duro de trabajo. Reuniones y más reuniones pero era el día de visitar Helsinki. Al día siguiente nos volvíamos directamente desde la oficina así que no había nada que hacer. Esa tarde era la tarde. Y resulta que nos invitaron a cenar. A hora finlandesa. Conseguimos convencer de retrasarlo a las 18:30 pero no más. Salimos de trabajar a las 17h. Y nos fuimos corriendo para el hotel. Muchas cosas que ver y menos de una hora para hacerlo.


   

Algo es algo... pero me sigue quedando pendiente visitar Helsinki. Otra vez será. Eso sí, cenar en un restaurante vikingo ya lo he hecho, una Espada de Thor para ser más exactos (sí, Thor llevaba martillo pero...)

No hay comentarios: