01 julio 2013

Volverse a levantar

Es la primera vez desde que abrí el blog que en un mes no he escrito nada, ha pasado en Junio de 2013, casi 9 años después de empezar esto. Me da pena.

La otra noche, no sé por qué pero siempre es por la noche, me acordé de un texto que escribí hace mucho tiempo, la verdad es que no recuerdo como era exactamente, solo recordaba el concepto y lo que me dijeron que significaba. En aquel momento, cuando lo escribí, la verdad es que no creí que fuera por eso, no estuve de acuerdo con la interpretación. Sigo sin estarlo, claro, por aquella época todo era diferente. Pero ahora, esa noche y casi todas las noches, antes de dormir, me siento como se supone que debía sentirme cuando lo escribí, cuando se supone que llegaba al acantilado y me paraba. Solo que ahora, después de caerme muchas veces, de dar el pasito de más, cada vez me cuesta más volver a escalarlo, mirar al sol a lo lejos y empezar a caminar de nuevo. Ni siquiera he releído el texto antes de escribir esto. Prefiero quedarme con lo que me evoca ahora. Supongo que es cierto todo eso de que un libro/texto nunca es dos veces el mismo porque el lector nunca es dos veces el mismo.
Yo sigo caminando sin parar, cada día lo mismo, siempre un poquito por detrás del sol. Eso sí, siempre un poquito más despacio, más viejo, más cansado. ¡Qué bonito queda eso de caerse y volverse a levantar! ¡Pero qué difícil es! ¡Qué bien se está en el suelo cinco minutos más! 
Quizás el sol es pedir demasiado, quizás deba conformarme con este acantilado.

No hay comentarios: