Llego a casa mientras amanece. Todavía no sé si eso es de viejo o de jovenzuelo. La cosa es que hace un par de horas que me echaron de la discoteca donde pasé grandes momentos de juventud porque me he quedado dormido apoyado en una columna.
Yo me siento bien. Supongo que eso es lo que cuenta. ¡Vivan los novios!
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