20 abril 2010

Como los cangrejos

Vamos para atrás.

Llevamos años yendo hacia atrás, llevamos mucho tiempo en que se ponen de modas cosas que son peores que lo de toda la vida. Algunas se supone que son avances, otras son sólo cuestión de moda, pero todas nos llevan hacia atrás.

Los pantalones con botones en vez de cremallera son un ejemplo de las modas inútiles. ¿En qué momento alguien pensó que era mejor volver a los botones iniciales en vez de quedarnos con la útil y sencilla cremallera? ¿Qué absurdo argumento utilizó el diseñador que lo recuperó? ¿Qué parte de tener que desabrochar tres o cuatro botones es mejor que subir y bajar una cremallera? Y todo eso sin contar que es mucho más fácil olvidarse de abrochar un botón que de subirte la cremallera... Y no me vale que me digas que los botones no se rompen o que no se desabrochan solos, ¿es que acaso podemos comparar algo que funciona bien con algo que está roto? Una cremallera en buen estado ni se abre sola ni se atasca ni nada, exactamente igual que los botones.

Los grifos monomando. ¡Vaya un avance! Hay que tener precisión milimétrica para que al abrirlos no salga un chorro de máxima potencia y te moje la entrepierna como si te hubieras meado. Y no hablemos de conseguir agua templada, que hay que hacer un máster con cada grifo para conseguirlo. Con lo fácil que era ajustar por un lado el grifo del agua caliente y por el otro el de la fría, abrir el agua paulatinamente...

Y el colmo de los colmos... ya está en todos los hogares, y ha llegado para quedarse: ¡la tele de pantalla plana! ¡¿¡¿Estamos locos o qué?!?! ¿Qué significa esto? ¿Qué engaño es este? Una tele que sólo la puedo ver si estoy a la misma altura y de frente, que sólo tiene un ángulo de visión buena, no puede ser un avance. Y resulta que ya la tenemos todos en casa y ya nos estamos acostumbrando a que si no estoy sentado correctamente vemos la tele como si todo pasara en una noche eterna. ¡Y no pasa nada! ¡Nadie pone el grito en el cielo! Un desastre.

Vamos para atrás.

1 comentario:

Unknown dijo...

Que conste en acta que odio los grifos esos que tienes que pelearte ahora un poco más frío y ahora un poco más caliente, uy, me he pasado, quito un poco del caliente, le doy un poco del frío. En mi casa tenemos dos baños, en uno una bañera con grifo de esos que quieres tú y en la otra un plato de ducha monomando de esos que odias en el que encima le pones la temperatura que quieres del agua....Mucho mejor, dónde va a parar!!

Eso sí, estoy de acuerdo: para una persona tan vaga como yo, abrochar botones es mucho más costoso que subir una simple cremallera.