23 enero 2008

Cálida trinchera

He buscado por ahí y no he encontrado ningún video ni he podido encontrar la canción para escucharla desde goear ni nada por el estilo así que me limitaré a poner la letra.
Esta canción es de Celtas Cortos, de un disco que se llama En estos días inciertos... Sacaran el disco hace ya casi 12 años, de 1996. Recuerdo que me lo compré en cassette en cuanto salió. Ya he explicado alguna vez que Celtas Cortos fue mi grupo y que le guardo un cariño especial así que no volveré a repetirlo...fue mi grupo y le guardo un cariño especial. La cuestión es que este disco, en su momento me sorprendió. Era diferente a los anteriores, Tranquilo majete o Cuéntame un cuento eran de otra manera. Supongo que evolucionaron. En un principio, como a todo cambio, me costó acostumbrarme y creo que es un disco que he escuchado más años después que en su momento, que ya es decir, porque lo escuché muchísimo.
Esta canción se ha convertido en una de mis favoritas del grupo, no es ni la más marchosa ni la más profunda ni la más alegre ni la más nada. Quizás es la más sencilla, y no sencilla de fácil, ¡Dios me libre de juzgar la dificultad o no de una canción! sino la más sencilla, la más cercana, habla de una mañana de un día cualquiera en la vida de una pareja... Y me encanta. Si no la habéis escuchado hacedlo, merece la pena.



Otra vez
la lluvia me acompaña en casa
un café
y un cigarrito pa estar bien
y tú estás
aún dormida en la cama y bien
voy a ver quién pasa en la ventana.
Escribir,
tengo que
escribir a mi hermana
y comprar
azúcar que se acabó ayer
y pasear
al perro en la mañana, pero no
creo que
me volveré a la cama

Y acurrucados el mundo es diferente
calor humano y hambre que compartir
y adormecidos
y amontonados
de esta trinchera no quiero salir.

Está bien,
ordenaré mi mesa pronto.
Sí, mujer,
no te preocupes que lo haré.
Por favor,
llama a Nacho Castro y dile que
ahora voy
a ensayar en la moto.
Te he dejao
una nota con los recaos.
Por favor,
no olvides recogerme a y diez.
Yo también
te quiero, dame un beso que me voy.
Cuídate,
nos vemos en la tarde.

Y acurrucados el mundo es diferente
calor humano y hambre que compartir
y adormecidos
y amontonados
de esta trinchera no quiero salir.

Había escrito toda esta parrafada y rebuscando un poquito más he encontrado la canción. Aquí está. (he intentado que se pudiera escuchar desde aquí mismo pero el código que ofrece goear me da un error de html así que habrá que conformarse con el link a la canción)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, yo más... pero no hay trinchera más bonita que la nuestra, tus ronquidos, mis despistes, las compras de última hora, las tardes de domingo, los besos furtivos de hotel, las pizzas por perrería, disney o fox, "y no me agobies", tu olor a niño bueno, besos porque si y los juramentos al que inventó el despertador, por todo y por mil cosas más,gracias, gracias por hacer conmigo la trinchera más cálida.

P.D. compre kellogs que no quedan.

Aprendiz dijo...

Cawenlaleche. Esto viene siendo lo más bonito del universo. Sean felices.