El día en Bilbao genial.
Se me hizo corto todo, se necesita más de un día par disfrutarlo del todo.
Media tarde la pasamos en casa de Eli (y ahora de Sandro), la madre de Eli nos invitó a comer (muy bueno el chicharro aquel) y después las mujeres se nos encontraron indispuestas (Eli seguía aún convaleciente de su operación y a Isa le dio un bajón o un yoquesé) Además, en estas fechas anochece pronto con lo que ya, al salir de allí sobre las seis de la tarde pues ya no se puede ver mucho (la noche me confunde). Aún así vimos el Guggenheim (sin entrar, por supuesto), el parquecillo de al lado del Guggenheim que era genial con aquellas cuerdas y aquellas fuentes y todo, una manifestación de esas de euskal presoak, San Mamés (muy feo por fuera) y el tranvía...vamos, lo imprescindible.
Al principio de la noche fuimos a Kukutxa Gaztetxea, una casa okupa muy bien montada. Era una vieja fábrica. Había una convención de artistas malabares o algo así y había un espéctaculo que estuvo muy divertido (excepto los presentadores). En la casa tenían lavabos, bar, escenario con sus focos y sus micros y hasta un servicio de "hospedaje" que unas amigas de Isa aprovecharon pues sólo eran 30 € por cuatro noches... Estaba aquello muy bien organizado. Yo nunca antes había estado en una casa okupa aunque tenía idea de que podía ser más o menos aquello por lo que me habían contado, pero parece ser que esas cosas no pasan a menudo. Los okupas vascos y los catalanes por lo visto se lo montan mejor que en otros sitios...
Luego fuimos a encontrarnos con Mikel para ir de fiesta hasta las 7:30 de la mañana que es cuando salía el bus para Llanes. Fuimos al casco viejo de Bilbao y por ahí de bares. Primera parada, bar Ikatz. Está muy bien el bar ese, venía recomendado encarecidamente por David así que fuimos a comprobar que tal. La música de la buena y el ambiente bien, estuvimos en la barra jugando a un juego de dados: "El señor del 3" en el que se bebe infinito hasta que decidimos hacer una pequeña pausa más bien obligada porque Mikel tiró el katxi de cerveza (el camarero estaba limpiando antes de que cayera al suelo, una máquina ese tío). Y así, fuimos a otro bar para conocer a Ramón y luego a otro hasta que decidimos tirar para la estación de autobuses donde pasamos la última hora de la noche charlando hasta que saliera el Alsa...
Se me hizo corto todo, se necesita más de un día par disfrutarlo del todo.
Media tarde la pasamos en casa de Eli (y ahora de Sandro), la madre de Eli nos invitó a comer (muy bueno el chicharro aquel) y después las mujeres se nos encontraron indispuestas (Eli seguía aún convaleciente de su operación y a Isa le dio un bajón o un yoquesé) Además, en estas fechas anochece pronto con lo que ya, al salir de allí sobre las seis de la tarde pues ya no se puede ver mucho (la noche me confunde). Aún así vimos el Guggenheim (sin entrar, por supuesto), el parquecillo de al lado del Guggenheim que era genial con aquellas cuerdas y aquellas fuentes y todo, una manifestación de esas de euskal presoak, San Mamés (muy feo por fuera) y el tranvía...vamos, lo imprescindible.
Al principio de la noche fuimos a Kukutxa Gaztetxea, una casa okupa muy bien montada. Era una vieja fábrica. Había una convención de artistas malabares o algo así y había un espéctaculo que estuvo muy divertido (excepto los presentadores). En la casa tenían lavabos, bar, escenario con sus focos y sus micros y hasta un servicio de "hospedaje" que unas amigas de Isa aprovecharon pues sólo eran 30 € por cuatro noches... Estaba aquello muy bien organizado. Yo nunca antes había estado en una casa okupa aunque tenía idea de que podía ser más o menos aquello por lo que me habían contado, pero parece ser que esas cosas no pasan a menudo. Los okupas vascos y los catalanes por lo visto se lo montan mejor que en otros sitios...
Luego fuimos a encontrarnos con Mikel para ir de fiesta hasta las 7:30 de la mañana que es cuando salía el bus para Llanes. Fuimos al casco viejo de Bilbao y por ahí de bares. Primera parada, bar Ikatz. Está muy bien el bar ese, venía recomendado encarecidamente por David así que fuimos a comprobar que tal. La música de la buena y el ambiente bien, estuvimos en la barra jugando a un juego de dados: "El señor del 3" en el que se bebe infinito hasta que decidimos hacer una pequeña pausa más bien obligada porque Mikel tiró el katxi de cerveza (el camarero estaba limpiando antes de que cayera al suelo, una máquina ese tío). Y así, fuimos a otro bar para conocer a Ramón y luego a otro hasta que decidimos tirar para la estación de autobuses donde pasamos la última hora de la noche charlando hasta que saliera el Alsa...

Continuará...
Foto: Archivo personal.
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