16 octubre 2010

Me gusta (I)

Lógicamente (o no) tengo mi cuenta de Facebook. Y además soy de esos que le dan de vez en cuando al botón de Me gusta, tampoco demasiado, pero después de mucho tiempo había acumulado casi 700 cosas que "me gustaban". Decidí que eran demasiadas, no me pueden gustar tantas cosas, a mí, al rancio que se queja por todo, al que le da rabia todo, no podía ser. Revisé y lo he dejado en la mitad más o menos, no está mal que haya en el mundo facebookiano trescientas y pico cosas que me gustan, ¡la vida puede ser maravillosa!

Pensé que estaría bien tenerlo ordenado y pensé que además estaría bien compartirlo por si a alguien le interesa saber un poco más de como soy, porque supongo que las cosas que te gustan te definen un poquito. Lo haré en varios artículos, siguen siendo demasiadas cosas para uno solo. Por supuesto, las cosas que ponga aquí no son en exclusiva las que me gustan, sino sólo las que tengo así marcadas en Facebook.

Así que sin más dilación, la primera entrega de las cosas que me gustan divididas por categorías. Primero Sitios, Internet y Negocios y locales.



SITIOS:












NEGOCIOS Y LOCALES:









INTERNET:














14 octubre 2010

Estimado político

Cualquier día de estos escribo yo algo... mientras tanto, copio y pego de Amazings.es:




Me dirijo a usted en su calidad de persona que toma decisiones de gobierno para su país y para sus habitantes.

A efectos de esta carta, da igual si ganó unas elecciones democráticas u obtuvo su puesto mediante alguna irregularidad electoral, por herencia, golpe de estado o cualquier otro procedimiento. También da igual si es o dice ser de derecha o de izquierda, o si alimenta la fantasía del “centro” ideológico; si es hombre o mujer, heterosexual, homosexual, bisexual, polisexual o asexuado. Resulta irrelevante también si actúa buscando beneficiar a sus conciudadanos o simplemente pretende su beneficio personal. Y no tiene ninguna importancia si usted es honrado o pillastre, o si trabaja de presidente, primer ministro, presidente de gobierno, caudillo, premier, diputado, senador, gobernador, presidente de provincia o comunidad autónoma, asambleísta, congresista, presidente municipal, edil, concejal, o en cualquier otra posición de responsabilidad en la toma de decisiones.

Sólo quiero que mire bien lo que hay a su alrededor, que a veces lo obvio se nos pasa de noche, y lo evalúe cuando deba tomar decisiones en el futuro, sobre todo si implican ciertas palabras extrañas, desusadas o en apariencia poco relevantes en la vida diaria. Que valore que aunque las palabras suenen ajenas, los conceptos que transmiten no lo son.

Piense usted en lo que ocurre en la mañana, cuando se levanta. Seguramente tiene usted un lecho limpio y razonablemente cómodo, sea modesto u opulento. La gran mayoría de los dirigentes a lo largo de toda la historia de la humanidad han dormido en condiciones mucho menos deseables que las suyas, acompañados de chinches, pulgas y piojos, ya en el catre de Alejandro Magno, en las mullidas camas de plumón de ganso de Enrique VIII o en el lecho presidencial de Abraham Lincoln.

Como hemos descubierto que estos parásitos no sólo son repugnantes y nos causan picores, sino que transmiten graves enfermedades, los hemos expulsado de nuestros dormitorios. La pulga fue responsable de la peste negra que acabó con entre 1/3 y 1/2 de la población europea en el siglo XIV. Los piojos transmiten enfermedades microbianas y nos pueden inocular desagradables gusanos parásitos. Las chinches provocan poco estéticas erupciones de la piel y graves infecciones.

Por eso se limpia su casa, se airea la ropa de cama y se lava con jabones y detergentes que alejan a los parásitos. Por eso usted se baña, quizás diariamente. Y por eso está libre de muchas enfermedades… y de picores incómodos.

Todo esto lo descubrieron los científicos, haciendo una cosa que se llama ciencia en variedades tan raras como la entomología,la epidemiología, la microbiología y otras palabras así.

Usted se asea, se viste y desayuna. Quizás no sabe que las máquinas que han tejido la tela de su ropa están estrechamente relacionadas con la informática: los sistemas automatizados que se empezaron a usar para obtener tejidos complejos son ancestros de los que se utilizan para programar su teléfono móvil o celular, su ordenador o computadora, y el ordenador o computadora que se usa para controlar sus vuelos en avión y garantizarle todos y cada uno de los despegues, recorridos y aterrizajes de los que ha disfrutado en su vida.
Todos estos dispositivos están construidos sobre principios científicos de nombres como cibernética, robótica, microelectrónica, mecánica de fluidos, aerodinámica, etc. Cuando esos principios se ponen en práctica mediante la ingeniería, hablamos de tecnología. Sin ciencia no hay tecnología… ni sus beneficios.
Lo que usted desayuna no es menos importante. Usted confía razonablemente que sus alimentos no transmiten enfermedades y no tienen sustancias nocivas, además de que puede ver que son económicamente accesibles debido a que existe la agricultura tecnológica y disciplinas como la botánica y la zoología, gracias a que sabemos algo sobre la composición química y el funcionamiento de los seres vivos, su desarrollo, sus relaciones (ecológicas, imagínese) con otros seres vivos, su fisiología y su genética y demás. Y utilizamos eso para producir, transportar y comercializar los productos, y también para analizarlos y certificar que son aptos para el consumo humano. Cuando usted se come un plato de huevos con tocino (o bacon, o panceta) y un vaso de leche, tiene una seguridad razonable de que no se está alimentando con un mortal cóctel de salmonela y triquina aligerado con un vaso de fiebre aftosa.

Todo eso es ciencia, pero con palabras cotidianas: cama, camisa, huevos con tocino, leche, avión, viaje. La ciencia es un sistema probado para obtener conocimientos fiables, un sistema al alcance de todos. Bástele saber eso: funciona, es fiable, no es secreta, conviene.

Seguramente ha tenido problemas de salud, pero sabe que usted y los suyos tienen probabilidades de vivir hasta bien pasados los 70 años. Esto le puede parecer natural, pero no lo era en el pasado. En el siglo XVIII, que no es precisamente la prehistoria, la expectativa de vida era de 35 años. Y no porque todos murieran a los 35, claro, sino por la gran mortalidad infantil, tanta que si usted no es demasiado joven recordará cuando se decía que alguien había tenido tantos hijos y “le habían vivido” tantos. Y luego vivir más de 50 años era igualmente poco frecuente. A los 70 llegaban muy, muy pocos.

Esto se debe a que hoy existen conceptos y productos que no había en el siglo XVIII: asepsia, vacunas, antibióticos, anestésicos, analgésicos, conocimientos de nutrición, etc. Todas esas cosas logradas mediante investigaciones científicas, corroboradas y perfeccionadas continuamente.

Seguramente le han dicho que ciertas “medicinas” antiguas curan ciertas afecciones. No deja de ser raro que no las curaran antes, y que fuera necesario que se desarrollara la medicina basada en evidencias, ésa que llamamos “medicina científica”, para curarlas. La viruela era tan común en China como en la India y en Europa, por más yerbas y agujas que usaran, hasta que la medicina científica enfrentó el problema. Hoy no tenemos miedo a la viruela, la erradicamos en 1977 gracias a la ciencia, a cosas como la virología, la inmunología, la bioquímica y otras disciplinas de nombres raros.

Pero tampoco curaban -ni curan- las enfermedades que la medicina científica aún no sabe curar. Por ello, como sociedad –y como individuos– es más inteligente apostar por la muy joven y muy exitosa medicina científica, que avanza todos los días y que puede demostrar sus logros durante los últimos 150 años, para llegar a curar esas enfermedades que hoy aún son un azote, y no por quienes no han conseguido ningún logro relevante durante siglos o milenios.

De hecho, si usted sufre en el gobierno problemas como “el envejecimiento de la población”, es porque los seres humanos de la era científica viven más años y con mejor calidad que los de tiempos y lugares no científicos. Y eso lo goza usted, probablemente con de válvulas cardiacas nuevas, insulina para la diabetes, alguna cadera nueva, un antihipertensivo que le alarga la vida a su corazón y quizá hasta una coqueta liposucción.

Todo eso es ciencia.

Le daré un solo ejemplo más para no agobiarlo con detalles abigarrados: Todo.

Todo lo que usted tiene, vive y disfruta, es resultado de la ciencia. Las edificaciones de su vivienda, oficinas y demás no se caen porque han sido construidos sabiendo científicamente la resistencia y capacidad de los materiales de construcción que vemos funcionar bien día a día, todos los días. Su automóvil. La gasolina que lo mueve. Sus teléfonos. Sus gafas (hijas de los estudios de óptica de Newton). La celdilla fotoeléctrica que impide que el ascensor o elevador se le cierre en las narices (gracias a un principio descubierto por Einstein). El ascensor. La luz del ascensor. Radio y televisión. Bolígrafos e instrumentos de acero. Papel y gomina para el pelo. Latas de anchoas y el láser de su lector de DVD o el que se usó para alinear el túnel del metro (ese láser que decían que no servía para nada). Su reloj y su GPS. La cinta adhesiva y los caramelos para el aliento. La cámara de fotos o de vídeo con que inmortaliza a su familia. Todo, todo es resultado de la ciencia y nada de la pseudociencia, la superstición o la falta de recursos para avanzar. Todo se ha logrado gracias a que algunos seres humanos especialmente curiosos se dedican a averiguar cómo funcionan las cosas, qué leyes las rigen y cómo podemos usarlas y mejorarlas en nuestro beneficio. En el de usted, principalmente.
Porque, verá usted, hay un problema.

Algunas veces parece que los logros y conocimientos de la ciencia son tan abrumadores que ya lo sabemos todo. (Paradójicamente, hay vendedores de miedo al conocimiento y de cierta visión pastoril y ñoña de un pasado que nunca existió, que dicen que la ciencia no sabe nada.)

Pues no, no lo sabemos todo. Ni mucho menos. Sabemos muchas, muchísimas cosas, más cada día… pero son muy poco comparadas con todo lo que nos queda por saber. La ciencia tiene esa peculiar característica: cuando responde una pregunta provoca muchas otras. Como si al conseguir abrir una puerta entráramos a una habitación donde hay otras veinte o más puertas que hay que abrir, con distintas cerraduras, cada una más compleja que la otra.

Para vivir mejor, para que sus conciudadanos vivan mejor, qué caramba, para que usted y sus hijos y sus nietos vivan mejor, más tiempo, con menos incomodidad, más felices y tranquilos, la ciencia debe seguir desarrollándose, aprendiendo, planteándose preguntas difíciles. Esto necesita no sólo investigación, sino recursos y voluntad para formar científicos, para que más jóvenes estudien carreras científicas en mejores condiciones, con mejores profesores y laboratorios, para que los medios informen de modo correcto sobre qué es la ciencia, y para que florezcan disciplinas con nombres que nos pueden sonar raros pero que significan camas, ropa, jabón, teléfonos, caderas, desayunos y películas 3D en DVD.

Entiendo que es muy seductora la idea de complacer a sus electores otorgando financiamiento público a prácticas supuestamente curativas (digamos, por decir, la homeopatía o la acupuntura) que nadie ha demostrado que funcionen y que además contravienen cuanto sabemos (cosas que funcionan y se llaman química, fisiología, física y así). La gente las quiere, y usted sabe que si uno les da lo que quieren, votan por uno, lo cual no está del todo mal. Igualmente es seductor prohibir cosas que unos señores muy escandalosos aseguran que son dañinas y peligrosas (digamos, por decir, los teléfonos móviles o las vacunas) para que voten por nosotros o al menos nos aplaudan mucho y dejen de estar molestando, lo que siempre es agradable. Pero esa seducción tiene su precio.

Los escasos recursos del estado (y no importa si su país es pequeño y pobre o grande y económicamente poderoso, los recursos del estado siempre son escasos) que se desvíen de la ciencia hacia otras actividades más cercanas a la magia acaban redundando en perjuicio de todos, especialmente de usted mismo y de su cómoda supervivencia futura. No apoyar a Jonas Salk en 1955 durante la epidemia de poliomielitis de Estados Unidos, por ejemplo, podría haber significado que sus hijos (los de usted, no los de Salk) hubieran sufrido la enfermedad. O usted mismo. Y entonces la cama, el desayuno, el vuelo y el trabajo de toma de decisiones de gobierno sería bastante menos amable. Sin piernas, imagínese. O conectado de por vida a un respirador. O muerto, que no es una buena situación para disfrutar de la vida como es debido.
La ciencia es fundamental y promover su desarrollo, su conocimiento, su presencia y su reconocimiento, es tema de la más elemental justicia. No debe dejarse sólo en manos de la libre empresa (que usted, sea de izquierda o de derecha, me da igual, sabe que no es muy de fiar), sino que debe ser parte de cualquier política de gobierno a cualquier nivel. Lo contrario, desproteger a la ciencia o, peor aún, promover la anticiencia, la charlatanería, la brujería, el esoterismo y la superstición, es una injusticia para toda la sociedad y, sobre todo, para usted.

Y no me refiero sólo a la justicia básica que implica el que su pueblo (pobre o rico) reciba información real y no engaños. Ni a la justicia que implica el no premiar a embusteros sino a la gente que en realidad trabaja. Se trata de la justicia de no privarlos a usted y los suyos de lo que puede ofrecer la ciencia: triunfos aún mayores contra el cáncer (que ya mata muchas menos personas que en el pasado), contra la diabetes, contra el Alzheimer, contra la caries… viajes turísticos al espacio, mejores consolas de juegos, televisión en tres dimensiones. Todo lo que nos da el conocimiento ante la ausencia de aportaciones (salvo endulzarnos la oreja) que ofrece la superstición.

Hágase justicia, pues, señor político. La ciencia es fundamental y hacerla crecer entre toda la sociedad es benéfico, redituable y de gran importancia para tener una existencia mejor. Sí, para todos nosotros, para sus electores, súbditos, ciudadanos, vasallos o compatriotas, sí. Pero sobre todo para usted.

La próxima vez que tenga que tomar decisiones sobre ciencia, piense en su lecho, su ropa, sus vuelos, su teléfono, su ascensor, sus gafas, sus hijos vivos y sanos.

Nada más.

Atentamente,
Mauricio-José Schwarz

04 octubre 2010

Sol


Al final, siempre es al final cuando todo se sabe, cuando se desvela el truco, cuando se sabe quién es el asesino.

Aunque a veces no, a veces desde bien pronto crees saber lo que pasa... y todo transcurre lenta e inexorablemente de la única manera que puede llevar a ese final anunciado. No por eso deja de ser interesante. Sea cual sea el final, creas que lo conoces o no, siempre merece la pena recorrer el camino.

Como dijo Rubén Blades, la vida te da sorpresas.

22 septiembre 2010

Los culpables de la crisis

Copio y pego de Escolar.net:

Es espectacular el modo en que, en tiempos de crisis, “los de arriba” (políticos, banqueros, empresaurios, poderes mediáticos, lo que sea) se las apañan para librarse de las iras de “los de abajo” haciendo que éstos se enfrenten entre ellos. El caso es que los que de verdad tienen poder y responsabilidad y capacidad para arreglar las cosas siempre consiguen escurrir el bulto: “la culpa de este sistema tan injusto y no es nuestra, es de los putos [insertar aquí un colectivo de pringaos a los que culpar de todo], a por ellos”.
¿Que no? Sólo en este año de 2010 ya lo hemos visto en varias fases, no hay más que revisar las hemerotecas: hace unos meses la bicha eran los funcionarios (léase con voz lúgubre). Los funcionarios, en su amplia mayoría mileuristas puteados, eran culpados de ser demasiados, de ser unos privilegiados, de ganar mucho, de no currar nada, de ser los culpables de lo mal que va todo… esa opinión, azuzada por ciertos políticos y la derecha mediática, sirvió para instalar en el público la idea de que la solución a todos los males pasa por cepillarse a los funcionarios.
Pasada la fase de los funcionarios y el verano, el objetivo del siguiente “progromo” fueron los sindicalistas: que si vagos, que si aprovechados, que si lastre para el país… de nuevo la derecha mediática y política consiguió crear el estado de opinión según el cual todo se arreglará dándoles pa’l pelo a los sindicalistas… o mejor aún (para los que promueven estas campañas): cargándose los sindicatos. El pim-pam-pum antisindical de las últimas semanas ha sido de órdago, y la masa borreguil de tertulianos de barra de bar se ha apuntado con entusiasmo: “hostia, que tenemos nuevo chivo expiatorio, a saco a por él”.
Pero como lo de los sindicalistas perderá actualidad después del día 29, pase lo que pase, ya se está preparando la nueva cabeza de turco de los males sociales: los inmigrantes. Lo cierto es que han tardado en sacarlos al disparadero (bueno, son un colectivo al que se puede convertir en chivo expiatorio varias veces si hace falta, así que aún les queda recorrido), pero ya tenemos otro “gran culpable” para que las masas despedacen mientras los que tienen la sartén por el mango respiran aliviados y se guiñan el ojo: “menos mal que tirándoles un huesico se calman”.
Al final, de una manera u otra, con la campaña de politicastro de turno y el altavoz de las vuvucelas mediáticas, el resultado es que nosotros los pringaos acabamos enfrentándonos entre nosotros mientras “los de arriba” se mantienen incólumes. Funcionarios, sindicalistas, inmigrantes y demás currantes y parados desperdiciamos nuestras iras culpándonos unos a otros, cayendo en la trampa que nos tienden: “ése es un privilegiado de la hostia”, “ése viene de fuera a quitarte el trabajo”, “tú no tienes que ver con ellos, que tú eres de clase media, que tienes DVD y móvil táctil”… ésos son los mensajes que llegan para enfrentar y dividir a los trabajadores.
Con ello los estamentos poderosos político-económico-mediáticos no sólo mantienen el descontento social a raya, sino que así pueden colar de rondón sus “soluciones” (los chivos expiatorios suelen ser cuidadosamente escogidos): “abajo los funcionarios, vamos a privatizar”, “abajo los sindicalistas, carguémonos la negociación colectiva y los derechos laborales”, “abajo los inmigrantes, vamos a policializar”. Lo de Niemöller falsamente atribuido a Brecht está muy manido, pero aquí se podría aplicar: “primero vinieron a por los funcionarios… después vinieron a por los sindicalistas… después vinieron a por los inmigrantes…”
Y mientras sigamos lanzándonos contra los huesecillos que nos tiran, en vez de ir a por el solomillo que guardan bien escondido, esto no va a ir a ninguna parte, y estaremos condenados a dar vueltas sin salir de la mierda, y generando más odio, más resentimiento y más injusticia.

21 septiembre 2010

La disposición final segunda de la LES nos esta negando el futuro.

Este martes 21 de septiembre de 2010, se acaba el plazo para que los grupos parlamentarios puedan aportar sus enmiendas a Ley de Economía sostenible y, con ella, la Disposición Final Segunda (anteriormente Disposición Final Primera) o "Ley Sinde" que ataca los derechos fundamentales en Internet en favor de lobbies industriales que no quieren reconvertirse. La misma Disposición cuya retirada cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas han pedido de todas las formas.

Recordamos además que esta Disposición se ha introducido de espaldas al propio parlamento: ha sido creada mientras una Subcomisión Parlamentaria estaba trabajando sobre la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. La Disposición final Segunda ha sido introducida en la Ley de Economía Sostenible sin escuchar las conclusiones de dicha subcomisión que propone una reforma en profundidad de la Ley de Propiedad Intelectual para encarar con seriedad y beneficio general los problemas generado por las innovaciones de la era digital. La disposición Final Segunda tiene que caer también porque representa un desprecio a la labor de los diputados que son los reprentantes de los ciudadanos y ciudadanas de este país.

Queremos aprovechar esta ocasión para recordar a los diputados que la ciudadanía quiere que se desactive una ley que no ampara los derechos mínimos:
  1. No se puede concebir una ley que afectan intereses particulares y no generales donde el juez no pueda entrar en el fondo del asunto, ofreciendo todas las garantías legales a los ciudadanos y emprendedores que están operando en Internet. Cerrar el acceso a un sitio Web puede devastar la economía de un pequeño y mediano emprendedor. Los ciudadanos no debemos asumir la reconversión de las Majors.
  2. No se deben mezclar asuntos del orden de la competencia desleal, como puede ser lucrarse del trabajo de otro sin que esto repercuta sobre este último, con la libertad de enlazar, citar y compartir, que son la esencia misma de Internet, una herramienta crucial para el futuro.
  3. Es inadmisible que se legisle en favor de un sector económico atrasado en su reconversión a expensas de los emprendedores que están ya implementando las oportunidades de la era digital. El ministerio de Cultura no está a la altura del alcance del problema. Ha invertido un tercio de sus recursos en Industrias Culturales y ahora necesita una Comisión nada imparcial para rentabilizar estos recursos, distorsionando el desarrollo normal de la economía cultural. Antes el ladrillo, ahora la copia. No reproduzcamos una burbuja de los contenidos de entretenimiento.
El respeto y la comprensión de las opciones que ofrece Internet son la salida de la crisis.
Firmado: Red SOStenible. La Red SOStenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, bloguéalo, difúndelo.

18 septiembre 2010

No a la guerra

Hace tiempo descubrí el disco "Assalto" de Huecco, creo que es su tercer disco y la verdad es que no esperaba que me gustara por lo que la sorpresa fue mucho más grande cuando lo escuché por primera vez. 

Una de las canciones del disco se llama Mirando al cielo, y me parece un muy bello canto antibelicista. Sin más, aquí el vídeo y la letra de la canción:


Los mejores años de nuestras vidas
las mejores lunas sabor a miel
tus manos traviesas nunca se olvidan
tu boca impaciente sobre mi piel


Siento dentro que se acaban mis dias
el siguiente héroe caído puedo ser
no quiero leyendas de valentías
ni medallas por cumplir con mi deber


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?
dar mi vida entre bombardeos


te echo de menos
¿y que hago aquí?
sin ti
no puedo


Los mejores años de nuestras vidas
se los estoy dando no se a qué o a quién
o emboscao en una mision suicida
o esta puede ser la ultima vez


que te hable, que te escriba
que te llore, que te diga
que daria mi vida por morir a tu lado
y gritarle al viento que fui un mal soldado


que te hable, que te escriba
que te llore, que te diga
que daria mi vida por morir a tu lado
y gritarle al viento que fui un mal soldado


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?
dar mi vida entre bombardeos


te echo de menos
¿y que hago aquí?
sin ti
no puedo


te echo de menos
¿y que hago aquí?
mirando al cielo


lejos 
extremadamente lejos de tus besos
intentando en vano cazar las estrellas con los dedos
echándote de menos, 
tu carita de melocotón, tu boca, tu pelo...
mirando al cielo
implorando un tiempo muerto
al dueño del universo 
pa que escuche mis versos
y me mande de regreso 
directo 
a la tierra del fuego
a tu cama en llamas, 
con besos de queroseno
y me enveneno aquí sin ti, 
extraño tu presencia
carnívoro de tu esencia
duele mas tu ausencia
que las balas del infierno.


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
cavando trincheras si te echo de menos?


¿Y que hago aquí mirando al cielo
a diez mil kilómetros de tus besos,
besando banderas, abriendo fuego
abriendo fuego, abriendo fuego?

VIII Liga Moskovskaia

Vuelve la ACB, y con la ACB el Supermanager, y con el Supermanager la Liga Moskovskaia. Este año se celebra la octava edición de esta nuestra liga privada. Así que ya tardáis en inscribiros. Dos equipos por persona como máximo.

Nombre: VIII Liga Moskovskaia
Contraseña: vodka

16 septiembre 2010

29-S. Yo haré huelga

Por fin llega el momento de la Huelga General. Una huelga que los sindicatos no querían hacer, básicamente porque perjudica a su amiguito del alma: el PSOE. Pero no les ha quedado más remedio, se están riendo de nosotros y esto ya es insostenible.

Por lo que veo en mi entorno es una huelga que no va a ser muy general, conozco a demasiada gente que no la hará. Los principales motivos:

1- No servirá de nada.
2.- Los sindicatos no me representan.
3.- Era realmente necesaria una reforma.

De los dos puntos no tengo demasiado que decir, de menos servirá no hacer nada y seguir poniendo el culo como si todo fuera bien, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. Los sindicatos, sus representantes, como todos los que están muy arriba, difícilmente me representarán pero la única manera de hacer algo de ruido es con su colaboración.

A los del tercer punto decirles que les han comido la cabeza. Que les han convencido de que la culpa la tenemos nosotros. Me parece increíble. La crisis provocada por los desmanes de los ricos NO tenemos que pagarla los pobres.

Hoy, Nacho Escolar ha publicado hoy un artículo en su blog sobre el tema. Estoy de acuerdo con él:

Han pasado sólo dos años, qué deprisa se olvida. Tal día como ayer, 15 de septiembre de 2008, la mayor bancarrota que vieron los tiempos dio la señal de salida a la peor recesión en décadas. Todo en esta historia es así, titánico, y aquel gigante naufragado se llamaba Lehman Brothers. Conviene recordar su nombre y la fecha que marcará pasa siempre nuestras vidas: 15-S. Aunque no lo parezca, no fue culpa ni de los liberados sindicales ni de los gitanos ni tampoco del precio del despido libre. Es la parte más obscena de la crisis: la desconexión entre sus causas y sus consecuencias.
Yo ya me he decidido. El 29 de septiembre iré a la huelga general por el 15-S y cuatro motivos más. El primero, por la reforma laboral; porque no creo en las recetas de esos economistas pirómanos que proponen apagar incendios con gasolina o combatir el paro abaratando el despido. El segundo, porque tengo un hijo de un año y, aunque sólo sea por él, me niego a rendirme ante la mayor estafa de la historia: que el fracaso estrepitoso de la ideología neoliberal se solucione con otras dos tazas de la misma sopa. El tercero, porque yo también conozco a sindicalistas egoístas y liberados perezosos, y creo que los sindicatos tienen mucho que mejorar. Pero me preocupa aún más que su derrota deje desarbolada la principal defensa de los trabajadores ante esos empresarios sin escrúpulos, que tampoco son todos como la caricatura de su representante, Díaz Ferrán, pero que también existen. El cuarto, porque me temo que la huelga no va a funcionar, y tengo debilidad por las causas perdidas.
Pase lo que pase, el 29 de septiembre la derecha podrá celebrar un éxito. Si la huelga triunfa, será una derrota del Gobierno. Si la huelga fracasa, será una derrota aún peor, la del sindicalismo. No será con mi ayuda.

09 septiembre 2010

10852

¿Sabes eso de buscar algo y no encontrarlo? ¿De no saber muy bien si aquí es donde deberías estar? Y buscas el cambio para ver si te encuentras, pero las cosas se ponen en contra porque la última vez que lo intentaste fracasaste estrepitosamente y no, para la mayoría de la gente no puedes fallar dos veces, para ti mismo no puedes fallar dos veces, te han convencido.

Pues así es como me siento ahora. Me cago en mí.

26 agosto 2010

Mi Europa por carretera

Si hubiera ido en coche a todos los sitios en donde he estado en Europa exceptuando Baleares y Canarias (parece una promoción de la tele de las antiguas) y empezara en el pueblo de mis padres y acabara en Barcelona, esta sería una ruta que podría haber hecho:



Para verla en detalle pulsad aquí.

14 julio 2010

¡Qué moderno es reciclar!

Yo de pequeño recuerdo haber ido a por leche, en mi pueblo, con un cántaro metálico al lechero del pueblo. Recuerdo que si llevabas la botella de cristal a la tienda te daban dinero. Recuerdo que ibas a rellenar la garrafa o las botellas a la bodega, a por vino a granel. Recuerdo que usaba servilletas y pañuelos de tela que se lavaban después. Me cuentan que los bocatas los envolvían en papel de periódico. Recuerdo que yo llevaba la ropa de mi primo y mi hermano la mía. Recuerdo usar los libros que mis vecinos habían usado el curso anterior, dedicarme en agosto a borrar todos los ejercicios completados por ellos...

Y ahora... tetrabrick, botellas de plástico, papel de aluminio, rollos de cocina, pañuelos de papel, el embutido al vacío en plásticos, la ropa ya no sirve de un año para otro, ¡no sirve de una semana para otra! Cambian los libros de texto cada año, todo es de usar y tirar... ah! eso sí, lo que vas a tirar, al contenedor de reciclaje, que hay que ser moderno.

Antes se reciclaba porque no había otro remedio, ahora te hacen sentir mal si no compras algo de usar y tirar y luego no lo reciclas. 

En demasiadas cosas vamos a peor.

El Mundial (II)

Pues ya somos campeones, como pronostiqué, claro. Aquí va el resultado de todos los pronósticos que hice...se me cayeron muchas al principio pero otras debacles, como las de Italia y Francia supe predecirlas. Al final, lo importante... ¡¡ESPAÑA CAMPEONA!!



04 junio 2010

El Mundial

El Mundial empieza en una semana y en ESPN te permiten hacer una porra. La verdad es que no tengo claro si dan premios y si los dan de qué premios se trata, la cosa es que parece que te cuenta los aciertos y tal así que algo habrá supongo. Como no aspiro a ganar no me preocupa. Desde este enlace podéis hacer vuestra apuesta. Esta es la mía:



Por supuesto, ¡España campeona del Mundo!

02 junio 2010

Las horas

Isa: Te he pasado las horas?

Robert: Qué?

I: Las horas... que si te las he pasado?

R: ¬¬ Sí

I: No, porque son las del hotel, las he metido en un sobre.

R: Ah, vale.

I: Estoy hablando en sueños, no?

R:

I: Vale.

28 mayo 2010

Un paso más del Ministerio de (in)Cultura

Hoy (por ayer día 27/05/10) se ha prolongado el plazo para que los grupos parlamentarios puedan aportar sus enmiendas a Ley de Economía sostenible y, con ella, la Disposición Final Segunda (anteriormente Disposición Final Primera) que ataca los derechos fundamentales en Internet en favor de lobbies industriales que no quieren reconvertirse. La misma Disposición cuya retirada cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas han pedido de todas las formas.
Queremos aprovechar esta ocasión para recordar a los diputados que la ciudadanía quiere que se desactive una ley que no ampara los derechos mínimos:
  1. No se puede concebir una ley que afectan intereses particulares y no generales donde el juez no pueda entrar en el fondo del asunto, ofreciendo todas las garantías legales a los ciudadanos y emprendedores que están operando en Internet. Cerrar el acceso a un sitio Web puede devastar la economía de un pequeño y mediano emprendedor. Los ciudadanos no debemos asumir la reconversión de las Majors.
  2. No se deben mezclar asuntos del orden de la competencia desleal, como puede ser lucrarse del trabajo de otro sin que esto repercuta sobre este último, con la libertad de enlazar, citar y compartir, que son la esencia misma de Internet, una herramienta crucial para el futuro.
  3. Es inadmisible que se legisle en favor de un sector económico atrasado en su reconversión a expensas de los emprendedores que están ya implementando las oportunidades de la era digital. El ministerio de Cultura no está a la altura del alcance del problema. Ha invertido un tercio de sus recursos en Industrias Culturales y ahora necesita una Comisión nada imparcial para rentabilizar estos recursos, distorsionando el desarrollo normal de la economía cultural. Antes el ladrillo, ahora la copia. No reproduzcamos una burbuja de los contenidos de entretenimiento.
El respeto y la comprensión de las opciones que ofrece Internet son la salida de la crisis.
Firmado: Red SOStenible. La Red SOStenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, bloguéalo, difúndelo.

14 mayo 2010

¿Hacia donde vamos?

He encontrado en Gurusblog un artículo en el que hablan de los recortes que propone Zapatero y de lo que nos espera. El artículo es este y me gustaría compartirlo y analizarlo un poco porque hay algunas cosas en que no estoy de acuerdo.

Los siete problemas de España:
1. Energía: España es un país pobre energéticamente, la estrategia de apostar por las renovables tiene todo el sentido para nosotros,  pero nos hemos adelantado en el tiempo, cuando aún la tecnología de las renovables no ha progresado lo suficiente como para que tengan un coste asumible para nosotros. A lo hecho pecho, pero hay que parar la instalación de renovables hasta que la tecnología permita que tengan un coste aceptable. El momento de las renovables llegará tarde o temprano, pero no es ahora o al menos no es ahora con la actual agresividad. Corremos el riesgo, de que por querer ser los primeros, quedarnos con el mercado energético saturado de un parque de renovables caro que quedará tecnológicamente obsoleto en pocos años.   En este aspecto parece que el actual Ejecutivo ha tomado conciencia.

¿Y eso no es una ventaja? Todos los países dependen energéticamente de terceros y al menos España depende de diferentes países y un bloqueo de Rusia o Ucrania no es catastrófico. El tema es que España está a la cabeza de las renovables, sí, instalaciones obsoletas en pocos años, también, pero yo creo que eso es una oportunidad importantísima para invertir en I+D, ¿no queríamos hacerlo? este campo lo permite.

2. Pensiones: Aquí está el gran quid de la cuestión, no es cuestión de congelar las actuales o no congelaras, es cuestión de plantear abiertamente si las pensiones futuras se pueden pagar y hay que ser valiente. No hacerlo supondría el mayor timo de la historia de España. Hay que realizar estudios independientes no sesgados políticamente y plantear soluciones valientes y óptimas, con franqueza y honestidad.

En esto estoy totalmente de acuerdo, hay que replantearlas, tal como estan ahora no tienen futuro. Creo que lo comenté en el blog hace tiempo pero no lo encuentro. Deberían ser como la Seguridad Social, un impuesto añadido para garantizar de forma global, las pensiones en el futuro y no depender de flujos de trabajo o de la natalidad.

3. Banca y Cajas: Dos aspectos, el primero y el más importante, hay que limpiar los balances de las entidades financieras, no hacerlo es un auténtico cáncer, y tiene que salir al mercado los activos inmobiliarios que acumulan. Cuando más tarden en ajustarse los precios inmobiliarios a lo que debería ser la realidad, más tardará en recuperarse o normalizarse el sector de la construcción.

Totalmente de acuerdo. Basta de especulación por parte de los Bancos y Cajas.

El segundo, sobre la regulación del sistema financiero…. francamente si se quiere una solución rápida, mejor olvidarse de cosas complicadas, simplemente hay que subir drásticamente el nivel de capital exigido a la banca, y dejar que algunos instrumentos financieros se puedan considerar cuasi capital. No puede ser que el negocio financiero sea el más apalancado de todos los negocios. Dicho esto y a pesar de los problema que afronta el sector y que en muchos casos no se quieren reconocer la banca española es de lo mejorcito que hay.

De esto ya no entiendo demasiado pero creo que exigir unas condiciones más duras a los bancos para operar sería la mejor opción (y es lo que entiendo que dice)

4. Mercado Laboral: El problema del mercado laboral no es un problema de coste de indemnización. Perdón rectifico, es un problema de ciertos costes de indemnización, me refiero sobretodo al coste de despedir ciertos mandos intermedios-altos que acumulan una elevada antigüedad en la empresa, y que son personas que su desempeño es simplemente desastroso. Merecen una indemnización, sin duda. Pero no puede ser que actualmente este tipo de empleados no sean despedidos simplemente porque su coste de despido es imposible de afrontar en una empresa en crisis, es una clara barrera de entrada y la perversión de una medida proteccionista. Por no poder despedir a este empleado, se procede a despedir a 5 o 6 empleados de menor antigüedad para compensar el coste de mantener a esta persona.

Nunca estaré de acuerdo en abaratar el despido y esto es lo que parece que se insinúa en este punto. El problema no es que sea caro despedir a mandos intermedios, el problema es que esos mandos intermedios, si son gente inútil, sean mandos intermedios. El problema es el modelo que existe en las empresas en España de dedocracia en vez de meritocracia y el problema lo tiene el que lo puso ahí. ¿Qué es más importante: ahorrar dinero o mejorar? Hay que intentar cambiar la cultura de empleo y promoción, pero con incentivos y no con reducciones.

5. Salud: El sistema sanitario es una de nuestras joyas. Sin embargo corre el riesgo de que por sus costes colapse en unos años por la actual demografía del país. Empieza a parecerme bien la implantación de una tasa mínima por la utilización de la sanidad pública, podrían ser unos 5 euros por consulta o intervención y obviamente dejando exento de este coste a enfermos crónicos o personas con una rentas que no puedan afrontar el pago. Igualmente habría que establecer algún incentivo fiscal para las personas que pagan la sanidad privada.

Tampoco estoy de acuerdo en cobrar por consulta. La Sanidad Pública ha de ser gratis, siempre. Ya pagas con los medicamentos. Si hay que recortar gastos que sea a costa de las farmacéuticas y no de los enfermos. De hecho, creo que las farmacéuticas deberían ser públicas. No puede ser que la vida de alguien dependa de intereses privados. Tampoco estoy de acuerdo en incentivar la sanidad privada. El que quiera y pueda se pasará a la privada pero como ciudadano, seguirá contribuyendo a la pública, para mí perfecto. No deberíamos querer que la gente se pase a la privada. La Sanidad Pública es para todos.

6. Iniciativa empresarial: Aquí tenemos la tentación de querer dirigir desde el gobierno cuales serán los sectores punteros sobre los que deberán apostar los empresarios para crear los futuros motores de crecimiento económico de nuestra economía. Ahora esta de moda el coche eléctrico, mañana puede ser la nanotecnología. Para mi este tipo de apuestas son un error. Mirad ahora en cualquier país o región y mirad cuales son los sectores por las que están apostando…. todo el mundo apuesta por lo mismo ….. tecnología de la información, biotecnología, sector aeronáutico y aeroespacial… que originales… todo el mundo apuesta por los mismo…. directos a un océano rojo.

Estoy de acuerdo en que no hay que intentar cambiar el modelo de negocio, lo que hay que intentar cambiar es el modelo de educación. No puede ser que salga más a cuenta con 16 años ponerte a trabajar que estudiar una carrera y eso es lo que ha venido pasando estos años de bonanza. Y ahora nos encontramos con un porcentaje elevadísimo de población sin estudios, sin preparación y sin trabajo. Eso es lo que hay que cambiar. 

Está muy bien apostar por infraestructuras dinamizadoras…. pero yo creo más en las empresas individuales innovadoras en modelos de negocio que se hacen fuertes por si solas que por apuestas genéricas dirigidas. En teoría el sector textil español está muerto desde hace años, pero de la tumba del textil español han surgido empresas líderes mundiales como Inditex o Mango, entre otras. Nadie le dijo al señor Amancio Ortega como tenía que montar su modelo de negocio.

Estoy de acuerdo en este punto, las empresas son las dinamizadoras, no los modelos globales. Pero para eso hay que aumentar los incentivos y ayudas a las pymes. Que una idea no sea una pesadilla en la que te juegas toda tu vida. Menos tiempo para empezar y más ayudas para hacerlo. Hay que incentivar las ideas y aquí no se hace lo suficiente.

7. Educación: No soy experto para proponer nada en este campo, sólo se que es un pequeño desastre, casi ninguna universidad española entre las 100 mejores del mundo. Y no hablamos de la educación básica. Esto no está funcionando, es un problema del sistema educativo y es un problema de educación de los padres a los hijos. Lo del inglés, a modo de anécdota, es sintomático. Aún recuerdo cuando fui a Holanda y el conductor de un tranvía me habló en un inglés perfecto.

¿Y de verdad son necesarias tantas universidades? Lleva un tiempo de moda la idea de que para ser una ciudad importante tienes que tener universidad y entonces pasa uno, que falta gente para tanta universidad y dos, que se baja la calidad general. Deberíamos tener muchas menos universidades y de más calidad.

En España tenemos un par de ventajas competitivas respecto a otros países. Primero un clima benigno para vivir. Segundo unas relaciones y proximidad cultural privilegiada con latinoamérica. Otros países no tienen ni estas ventajas competitivas naturales y están mucho mejor que nosotros. Hay que ser optimista. Sólo es cuestión de hacer las cosas bien. Podemos, podemos hacerlo, podemos salir adelante, pero hay que empezar a ser conscientes que aquí nadie regala nada a nadie, que toca esforzarse, que la culpa no viene de fuera, sino que es nuestra responsabilidad y que alguien nos libre de nuestra clase política, que del resto ya nos ocupamos nosotros.

Totalmente de acuerdo con este párrafo final. A ver si es verdad que nos damos cuenta que la culpa no es de que "nos tiene manía el profe".

13 mayo 2010

Lo que pasa en el PSOE

Luego dirán que la Historia no sirve para nada. Como se va conviritendo en tradición, de vez en cuando hay un artículo en Historias de España que me parece absolutamente brillante. Aquí va el de hoy, que intenta explicar qué es lo que pasó ayer en el Congreso. Por supuesto lo recomiendo ya no encarecidamente, sino con absoluta pasión. Imprescindible. Un poco largo, pero imprescindible.


España se despertó ayer, sin saberlo (aún), en una encrucijada. Una encrucijada que ya ha vivido en varias ocasiones, la última de ellas hace ahora 50 años. La encrucijada de la bancarrota estatal. Por una serie de razones que obviaré porque no son motivo aún, desgraciadamente, de análisis histórico, el país se ha dejado llevar, en un espacio relativamente corto de apenas tres años, por una senda que le ha obligado a rehacer hacia atrás, en unos meses, el camino de más de diez años que nos llevó a una situación de equilibrio fiscal entre gastos e ingresos públicos.

(Leer artículo completo)

¿Dónde están los sindicatos?

¡HUELGA GENERAL!